Va terminando un nuevo 15 de agosto sobre la ciudad califal y los cofrades acuden fielmente a su cita con la Virgen de Acá. Todavía hace algo de calor en el barrio del Alcázar Viejo que hace poco llevadera está jornada agosteña.
A las 20:00 horas la cruz de guía de la Hermandad se asomaba a la puerta de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz. A continuación una representación de hermandades de gloria de nuestra ciudad que han querido acompañar a la Virgen del Tránsito y las Hermandades de Pasión y la Cena. Y en la presidencia iba Manuel Murillo, presidente de la Agrupación de Cofradías..
Las campanas del Templo sonaba cuando la Virgen dormida de San Basilio paisana las calles de su barrio. El paso bellamente exornado con sus característicos nardos que dejaban su característico olor en su discurrir por las calles estrechas del Alcázar Viejo, ha comenzado su discurrir bajo el cielo agosteño al compás de la siempre excelente Tubamirum que ha recibido a la Virgen del Tránsito al son de la marcha «Mi Esperanza», enlazada con «Sé siempre nuestra Esperanza», conformando uno de los momentos sublimes de la jornada.
Un paso mandado por José Alberto Roldán acompañado por su equipo en el que destaca la presencia de Rafael Salado, capataz del paso del Señor de los Reyes, de la Vera Cruz, y de manera excepcional por Lorenzo de Juan, que ha dejado detalles de su sabiduría al frente de la cuadrilla costalera de la Virgen de Acá.
Como siempre emocionante el paso de la Hermandad por debajo del arco de Caballerizas Reales cuando va en busca de la Santa Iglesia Catedral. Y la Virgen siempre rodeada de su barrio.
Una hora después, a su llegada a al Templo Catedralicio, con una leve brisa que hacia más llevadero todo, esperaba a la Virgen una multitud de personas, entre ellos muchos turistas, que han querido ver a la Virgen de Acá.
La magnífica calidad de la banda de Cañete, que cada vez está más consolidada en la ciudad de San Rafael, puso el resto durante todo el intenso recorrido de retorno a San Basilio, para lograr una vez más y como cada 15 de agosto, la ciudad, a través de una intensa noche de inconfundible sabor y aroma cofrade y tradición, vaya descontando fechas para llegar a septiembre y que nuestra Patrona de el pistoletazo al nuevo curso cofrade.



































