La Junta de Gobierno de la Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba y San Juan Pablo acaba de comunicar que su primitivo Simpecado participará en la exposición «Otorga lo imposible», que la Hermandad Matriz organizará, en colaboración con el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, en la sala Antoñete de la plaza de Las Ventas.
La muestra trata de hacer un retrato fiel de los históricos nexos del mundo del toro con la devoción rociera partiendo de un célebre exvoto donado por Rafael El Gallo, que retrata al torero convaleciente en la cama encomendándose a la imagen de la Virgen del Rocío, a raíz de una aparatosa cogida sufrida en la antigua plaza de Algeciras en junio de 1914.
De esta forma y dada la conexión que existe entre la filial cordobesa, fundada por el rejoneador Antonio Cañero, y el mundo del toro, desde la Hermandad Matriz solicitaron la participación del primitivo Simpecado -pintado por el pintor cordobés Julio Romero de Torres- en tal importante muestra que, de una forma u otra, vuelve a engrandecer la devoción hacia la Blanca Paloma más allá de las fronteras de nuestra tierra.
Será la segunda vez que se exponga esta muestra que ya estuvo en el Museo de la Villa de Almonte entre julio del 2021 y mayo del 2022 aunque, en esta ocasión, se contarán con más piezas como el Simpecado antiguo de Córdoba o el Simpecado de la Hermandad de Punta Umbría, confeccionado sobre un traje de luces de Miguel Báez «Litri». La exposición se inaugurará el próximo día 2 de septiembre y se prolongará hasta el 20 de octubre, por lo que, durante este tiempo, wl Simpecado no estará expuesto al culto en la capilla de la Hermandad en la Real Iglesia de San Pablo de Córdoba.
Cabe recordar que el medallón central de dicho Simpecado, es un lienzo pintado por Julio Romero de Torres. Se trata de una obra en forma de óvalo y temple sobre lienzo en la que aparece Nuestra Señora del Rocío con el Niño tal y como se representa en la ermita almonteña. El Simpecado es una insignia que ostenta el lema “Sine Labe Concepta” (Sin pecado Concebida), representando la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Como curiosidad la Virgen no lleva flores en las ráfagas, pues Julio Romero no pintaba motivos vegetales.





