La Hiniesta Gloriosa regresa a San Julián en una esplendorosa procesión tras el Corpus
La Virgen de la Hiniesta Gloriosa, bienhechora del barrio de San Julián ya descansa en su parroquia tras más de un día perfumando a Sevilla divina pureza.
La Imagen ha vuelto al templo tras presidir esta mañana el Altar del Corpus ubicado en la Plaza de San Francisco, algo que no sucedía desde el año 2019 debido a la pandemia del coronavirus.
Una vez cumplida la tradición en esta edición tan especial, el paso de la Señora abandonaba el altar pasadas las ocho de la tarde de este mismo jueves.
Exornada de flores blancas y acompañada musicalmente por la Banda Municipal de Música de Mairena del Alcor (Sevilla), las andas procesionales de la Virgen de la Hiniesta recorrían la Cuesta del Rosario, la Alfalfa y San Pedro, para abandonar el entorno del centro histórico sobre las diez de la noche.
Era en ese momento, en la intimidad de sus calles y con marchas tan hermosas como “Madre Purísima Macarena”, “Mi Amargura” o “Madre Hiniesta”, cuando la cofradía se recreaba en la belleza de esos instantes, agradeciendo a la Titular Mariana las gracias concedidas en estos años tan difíciles; y la suerte de verla una vez más en la calle.
Y así, en el júbilo reflejado en las borlas del baldaquino meciéndose serenamente al son del excepcional repertorio, la Señora recorría San Marcos para adentrarse en el corazón de su feligresía, desbordando la emoción en enclaves como Lira o Hiniesta.
Y cumpliendo el horario previsto, la Virgen llegaba a San Julián en torno a las 23:30 horas, cumpliendo una nueva salida y empapando de azul y plata esa jornada eucarística que permanecerá grabada en la memoria sentimental de Sevilla.
La Virgen de la Hiniesta rodeada de cientos de personas en su procesión de regreso. Fotos: Alejandro Sigüenza.












