La crónica | Sueños de Amor en Pino Montano

La cofradía penitencial ha vivido jornada histórica culminada con la procesión 

Era el día esperado por muchos hermanos y cofrades de Sevilla, una jornada de emoción y alegría por todo el camino andado hasta llegar a ella. 

El barrio de Pino Montano amanecía con las calles engalanadas y una ilusión especial en los rostros de los vecinos, que en apenas unas horas acompañarían a su Virgen del Amor por la calles de la feligresía. 

La Hermandad de Pino Montano ultimaba los últimos detalles de la salida extraordinaria de su dolorosa, como colofón a las misiones presididas por la Imagen durante el mes de septiembre. 

El Pontifical abría el sábado a las doce del mediodía con la presencia del Arzobispo Auxiliar de Sevilla Don Teodoro León. 

La pintoresca Eucaristía a las puertas de la Parroquia de San Isidro Labrador dejaba estampas de satisfacción entre los componentes de la Junta de Gobierno y los propios miembros de la cofradía. 

Unas horas más tarde, a las cuatro y cuarto concretamente, se abrían nuevamente las puertas del templo para los rayos de sol bañaran la Cruz de Guía que abría el cortejo. 

Tras ella, una hilera de cirios blancos antecedían el luminoso palio de la Virgen del Amor, engalanado para la ocasión con flores de tonalidad blanca combinadas con motivos vegetales. 

Una de las grandes sorpresas del día fue el manto de salida de tisú verde manzana de la Esperanza Macarena que se cedió para la ocasión, y lucía espectacularmente la Virgen del Amor en sus andas procesionales.

También ha destacado el sobresaliente acompañamiento musical de la Banda Municipal de la Puebla del Río, la cual ha deleitado a los asistentes con un repertorio cuidado interpretado de manera excepcional. 

La Virgen ha visitado en su salida extraordinaria de más de 10 horas las parroquias a las que fue trasladado en las últimas semanas (San Francisco de Asís, Santa María de la Cabeza y Nuestro Padre Jesús de Nazaret y Nuestra Señora de Consolación), viéndose en cada una de ellas instantes cargado de sentimiento y mucho cariño mútuo entre la corporación y la comunidad parroquial. 

No menos importante ha sido el fervor popular desbordado desde el primer momento de la procesión, con incontables aplausos a la Virgen, petaladas en distintos puntos del recorrido y fuegos artificiales. 

Los cofrades han disfrutado de un día inigualable que quedará marcado en la retina de los hermanos y devotos de la Hermandad y de la Virgen del Amor, una Imagen mariana a la que Sevilla ha rendido pleitesía en este sábado otoñal que permanecerá indeleble en el corazón histórico y  devocional de la ciudad.