El altar del Jubileo de la Catedral de Sevilla, ha sido testigo del pregón de Glorias de Sevilla punto un magnífico pregón desarrollado por Miguel Andreu, hermano mayor de la Virgen de los Reyes de San Ildefonso, que, ante Nuestra Señora de Guadalupe, ha ilustrado con su verbo la primavera de Sevilla por obra y gracia de sus Glorias que forman parte indisoluble de la realidad cofrade de la Tierra de María Santísima.
Un pregón en el que fue recorriendo todas y cada una de las hermandades que procesionan en la ciudad de Sevilla en el que alternó prosa y verso y en el que evidenció su profundo conocimiento de este periodo lefítico que se cierne maravilloso sobre el cielo de la ciudad más hermosa del mundo. Un pregón en el que hubo lugar para la crítica «a quienes quieren imponer el laicismo» y en el que también existió un alegato a favor de «la concepción natural de la vida».
Un recorrido que culminó con la Virgen de los Reyes, Patrona de los sastres, en una maravillosa y emotiva metáfora en la que la Virgen se convierte en sastre de la devoción de Sevilla midiendo, cortando patrones, hilvanando y finalmente cosiendo las almas de los sevillanos de las que guarda «retales de amor para zurcirlos». Un precioso pregón para una de las épocas más hermosas del año que acaba de dar comienzo a la sombra de la Giralda.





