La Cruz de San Francisco recrea Getsemaní para conmemorar el 50 aniversario de la Hermandad del Huerto

La propuesta para el Concurso de Cruces de Mayo 2025 destaca por su simbolismo, su riqueza artística y su profundo mensaje espiritual

La tradicional Cruz de Mayo de San Francisco vuelve a ser protagonista en el mes más festivo de Córdoba con una propuesta que combina historia, fe y sensibilidad artística. Este año, el diseño rinde homenaje al cincuentenario de la refundación de la Hermandad de la Oración en el Huerto, una efeméride muy significativa para la feligresía del templo franciscano de San Francisco y San Eulogio, donde la corporación tiene su sede canónica desde 1975.

Un viaje visual al Huerto de los Olivos

El montaje gira en torno a una majestuosa recreación de la portada de la Basílica de la Agonía, situada en el Huerto de Getsemaní de Jerusalén. Esta fachada, de estilo neobizantino, se caracteriza por sus tres arcos sostenidos por pilares, un impresionante mosaico de vivos colores y las esculturas de los evangelistas. Preside el conjunto una inscripción tomada de la Carta a los Hebreos («Ofreció oraciones y súplicas con fuertes gritos y lágrimas: por su reverencia fue escuchado», Hb 5,7), que aparece también en el templo original de Tierra Santa.

Desde la fuente octogonal del antiguo convento franciscano emerge una cruz blanca bordeada en rojo, símbolo de pasión y caridad, que parece brotar del agua como metáfora de redención y vida nueva.

El Monte de los Olivos, al detalle

En el tramo inferior del claustro, se alza una evocación del Monte de los Olivos, con un olivo central en lo alto de un monte natural de lentisco, romero, jara y tomillo. Tres olivos lo flanquean, creando un ambiente de recogimiento que invita a la contemplación del misterio que representa Getsemaní: la fidelidad en medio de la angustia.

La decoración continúa en la parte superior del claustro, donde ocho arcos han sido adornados con macetas de colores que evocan a los titulares de la Hermandad del Huerto. Dos arcos verdes simbolizan a Jesús de la Oración en el Huerto; dos rojos, a María Santísima de la Candelaria; dos amarillos, al Señor Amarrado a la Columna; y dos azules, a Nuestra Señora del Amparo.

Tradición floral y devoción

El conjunto floral, fiel al estilo cordobés, se completa con más de 400 macetas de gitanillas y geranios, que aportan el aroma, el color y la alegría propios del Mayo festivo en la ciudad.

Cierra el montaje una reflexión del Papa Francisco, que pone palabras al espíritu de esta obra efímera: “La hora de Getsemaní es la hora de la fidelidad, cuando todo parece perdido” (Ángelus del Domingo de Ramos, 2021).

Una cruz que no solo participa del concurso, sino que también ofrece un espacio de meditación, arte y memoria, enraizado en el alma franciscana de Córdoba.