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Córdoba, La Chicotá de Nandel, Opinión

La de cal, la de arena

Como la suerte del tiempo meteorológico, como la suerte misma de la vida, a todos nos puede tocar la de cal o la de arena. No se crean que vamos a hacer argamasa en el día de hoy, pero tampoco es que la de cal de la que les hablo, nos deje con ganas de hacer mucho en el mundo del costal. Para no darles contra una pared en un principio, empecemos con la de arena. Arena, como la que viaja por el tiempo durante 40 años, la que ha resistido a las tormentas. La arena que ha sido pisada, maltratada, o la que como en este caso, ha cimentado grandes proyectos, y no me equivoco si les digo que esa arena se llama Don Lorenzo de Juan, y su mayor proyecto rematado, o su mayor grandeza, ha sido el mantener vivo el mundo del costal en nuestra tierra. Podemos empezar perfectamente este artículo con un, GRACIAS, MAESTRO.

El pasado día 27 de Octubre se realizó un merecido homenaje al Maestro Lorenzo de Juan. Qué grande Lorenzo, como persona y como CAPATAZ. Detrás de ese aspecto frío, que no calculador, o esa imagen seria, o impenetrable a veces, se esconde una persona amable, afable, sencilla, siempre con sueños, con proyectos, con ideas, con opiniones, y como no, dispuesto para el que quiere un rato de charla con él, ¿De qué? Pues del mundo que tanto ama, el que lo vuelve loco, y no solo hablo del costal, si no del mundo de la Semana Santa, como él la ve, como él la ama, como la siente, como le gustaría, pues aún hay cosas que mejorar, y Lorenzo, quizá por esto sea tan grande, solo ocupa una duda, si es más grande como Cofrade, como cristiano, o como Capataz.

Hoy en día, tenemos que tener a la Hermandad de Pasión por ejemplo. ¿Por qué? Pues porque va a realizar un cometido, que no digo yo que todas, pero si las Hermandades que quieran a gente de su Hermandad al frente de los martillos, tendrían que realizar. Mi amigo José Alberto, al que desde aquí mando mi total enhorabuena, y desde aquí mando el mayor de mis abrazos, pues es un señor, un caballero en esto de las Hermandades, cosa insólita a veces, va a ser el encargado de pasear con todo el amor a la madre del mismo nombre, y que él tanto quiere, respeta, venera. Quizá sea porque ha crecido bajo su amparo, quizá, sea porque José Alberto sabe perfectamente del amor de una madre, el que le entregó esa gran señora que lo trajo al mundo, y que sabe que ahora, cuando toque el martillo, sonreirá en el cielo por verlo llevar con tanto respeto y cariño a la Madre de las madres. La Señora de San Basilio.

José Alberto, irá acompañado del Maestro, práctica que siempre defendí en Hermandades que carecían de capataz, que no concebían a nadie con la experiencia quizá necesaria, pero que al poner un Maestro que le de unas cuantas pinceladas, unos cuantos consejos, pueden conseguir un capataz de solventadas garantías para la Hermandad. Seguramente, José Alberto pase a formar parte de esa lista, a engrosar una relación de nuevos capataces, con sobrada calidad y conocimiento, como la que se está forjando en nuestra ciudad con nombres como Ortigosa, Horacio, Cabello, Giraldo o Antonio Jesús Ortega.

A Lorenzo de Juan, que no solo sus costaleros, sino gente de toda Córdoba le feliciten sus 40 años al frente de los pasos cordobeses, le tiene que hacer ver que no todo está perdido en este mundo, es más, que a parte de estar más sano y fuerte que nunca, sigue acordándose de los que en verdad fueron los precursores de lo que a día de hoy tenemos. Los primeros en cargar con la responsabilidad de enseñar, explicar, seguir investigando y aprendiendo para seguir a su vez enseñando a aquellos que iban sacando como se podía los pasos a nuestras calles. “De mármol a mármol” a veces, en tempranas edades y en condiciones lamentables, y eso no se ha olvidado, se reconoce, y aunque no solamente fuera Lorenzo, para muchos quizá, si es el Capataz de Capataces, o como dice mi amigo Pachi Giraldo, el Maestro de Maestros. Así que terminaré diciéndole a ese niño con sueños intactos y con más ganas de nunca de vivir del mundo de la Semana Santa, y contar mil historias vividas en una reunión de amigos y cofrades, que gracias, que muchas gracias, GRACIAS, LORENZO.

Hoy en día, hay costaleros o costaleritos, que no digo yo no fueran capaces de hacer ese esfuerzo de sacar un paso “de mármol a mármol”, que no digo yo que no estén informados, pero lo que están es equivocando el camino. Te hablan de un mundo en el que llevan dos o tres días. Te quieren contar cómo se hacen las cosas en Sevilla, o cómo se pone esto o se debe llevar aquello, pero a la hora de la verdad, son meramente monstruos creados por modas, que van de aquí a allá donde éstas los llevan. Para ser costalero en Córdoba, hay que conocer la historia del costal, no la de otros lados, la de aquí, y ver de dónde bebieron muchos que ahora ellos, llaman sus capataces.

Yo busqué, tuve la suerte de salir con Lorenzo, y digo tuve porque ya, el trabajo no deja espacio para más cosas, ya cada uno, experiencia tras experiencia, busca una nueva, y no se puede a veces disfrutar de más, pero si me llevo muchas experiencias y cosas aprendidas de salir con Lorenzo, y sobre todo, su sonrisa, esa que algunos, a lo mejor no conocen, pero que como les he dicho antes, es la de un niño que empieza en su querida Hermandad de San Hipólito, la de un chaval que se pone delante del Paso de Misterio tan imponente de San Nicolás, o el chico que busca nuevos retos, sacar nuevas sonrisas en el barrio del Campo de la Verdad o Santiago, con gente que pueden decir cómo y cuánto han aprendido del Maestro.

La de cal, es más peliaguda, claro está. Se tenían noticias hace días de la no continuidad como Capataz en la Hermandad de Santiago de David ArceNo he podido hablar con David, no hemos coincidido, y precisamente cuando quiero hablar de alguien, tampoco me gusta mucho coincidir, prefiero echar la vista atrás, y aquí, cuando se mira la trayectoria, no hay mucho que te haga dudar en cuanto a su valía al frente de un martillo.

David Arce tuvo también un gran Maestro, pero ya necesitaba volar solo, ya lo dije en una conferencia que tuve el honor de dirigir. Lo que no pude decir entonces, y ahora añado, es que si de volar se trata, a ver quién puede volar tan alto en tan poco tiempo. El palio de la siempre joya del Domingo de Ramos, la Reina de la Inmaculada Concepción, ha alcanzado un sello, un estilo, un andar sobrio y elegante, que yo personalmente, y cada uno tendrá su opinión, no he visto nunca, y lo mismo lo habrá tenido, pero a mí no se me ha caído la baba jamás como en estos últimos años con David como encargado de este gran trabajo. Unas levantás, que dejaban poca cabida al, van que no pueden, o se notan ya las horas. De fuerza, de casta, como de una cuadrilla con el coraje de querer grabar a fuego con sus racheos y su empuje, la bandera Concepcionista.

Yo, si fuera David, con tantas peticiones para pasear a los Titulares de esta y la otra Hermandad, me sentiría más bien orgulloso, para nada debe sentirse ni frustrado, ni entender que su trabajo no ha calado o servido para nada. Todos hemos visto la transformación, y si no me equivoco, al igual que ha pasado con las bandas de dicha Hermandad, todos vamos a ver la transformación, pero para mal.

Solo espero que en lo tocante a mis amigos que van debajo de su Reina, no tengan que sufrir mucho este próximo Domingo de Ramos, que puedan disfrutar como siempre sueñan a su lado, pero ellos al igual que yo saben, el trabajo y el esfuerzo que en años ha costado llegar dignamente a Santiago. Solo el corazón de los costaleros de esta Hermandad, con su esfuerzo y casta, pues hay pocas Hermandades con esta clase de costaleros, han podido conseguir que este Palio se paseara y no arrastrara como mal se dice a veces, hasta llegar a su casa. Si quieren ya, echen a Rafael Cervantes también, y así acabamos rompiendo la esencia totalmente.

Para David ha sido la cal hoy, quizá inmerecida, pero es ley de vida que la valía se tire por tierra amigo capataz. Que el trabajo no se tenga en cuenta, que solo valga la arrogancia y hasta lo chulesco para estar al mando. Es este un trance por el que tienes que pasar, ya te lo recompensará tu gente cuando en tus 40 años al frente de los martillos, en un homenaje, te recuerden el gran trabajo que se hizo en Santiago en la segunda década del 2000, y como hermano, o quizá ex-hermano, que ya no sé cómo me encuentro en la que siempre será mi Hermandad de Santiago, espero que también te puedan contar tu segunda etapa al frente de este Palio, pues no solamente la Hermandad volvería a tener la suerte de contar contigo, si no que la Córdoba cofrade, podría volver a ver chicotás y vivir momentos mágicos con un Palio muy complicado de llevar, y lo que es más difícil, ver cómo se adecua la composición peculiar de este palio, a su andar perfecto, el que ahora recordaremos viendo vídeos de youtube.

Lástima que existan pocos vídeos de Lorenzo en sus primeros años como Capataz, pero a parte del carisma, el temple, el señorío, y sobre todo, la sabiduría y la voz de mando, fuerte y peculiar, Lorenzo y Arce también tienen algo en común, que la Hermandad o mejor dicho, las personas de la Junta de Gobierno de Sentencia, saben perfectamente dónde está el caviar. Si no, miren sus Capataces, si no, miren su patrimonio, si no, miren sus actuaciones, decisiones, la estampa de esa Hermandad en la calle.

Lástima que a David le haya tocado como digo la de cal, pero tras el mal rato de no verse de nuevo el Domingo ante la Reina de la Concepción, le tocará la de arena, esa que tanto Lorenzo como él han vivido, que no es otra que la arena cofrade. Cal y arena, a la que todos nos ha asaltado y vivido en nuestra Semana Santa.

Arena y cal, la que llevan a engrandecer o señalar, no al que les toca vivir estas situaciones, si no a los verdaderos culpables, los que hay que señalar a veces, los que deciden y no ven más allá de su soberbia y sus pocas entendederas.

Me despido no sin antes invitarles a la Charla cofrade, con temática de las redes sociales y las Cofradías, que se celebrará este miércoles en la casa hermandad de la Hermandad del Calvario, seguramente Pachi Giraldo, el director de este espacio, Gente de Paz, y el que les habla, pasarán un gran rato con los hermanos del Calvario y los cofrades que allí se acerquen, un rato en Hermandad y de Hermandad. Hasta la semana que viene, y no olviden, con la arena cimentamos, con la cal… nos acabaremos quemando las manos, y destruyendo nuestra Semana Santa.

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