“La Semana Santa ha salido a la calle por la cintura que ha tenido el vocal de Estación de Penitencia”
“La Semana Santa ha salido a la calle por la cintura que ha tenido el vocal de Estación de Penitencia, por la gran información meteorológica que teníamos en todo momento y por la confianza que tenían las hermandades en esa información y en saber que lo que les estábamos diciendo estaba encajando perfectamente en las capacidades y posibilidades que tenían”.
En esos términos se expresaba el presidente de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, Manuel Murillo, en una entrevista concedida a este medio, donde hacía balance de su primer año al frente de la institución que representa a las hermandades de la capital.
La amenza constante
Una afirmación que no era baladí, puesto que la incertidumbre meteorológica produjo no pocas tensiones, que fueron solventadas -en su mayor parte- por la Agrupación. Y esto, como recordaba Murillo, “después de, prácticamente, un año (2024) sin salidas procesionales, presentarte otro Domingo de Ramos con las previsiones que había era tremendo”.
“El Domingo de Ramos y el Martes Santo salieron por esa cintura que te estoy diciendo, por ese pequeño retraso que hubo que hacer, consensuado, de la mano de las hermandades y por la apuesta de ellas mismas”, concedía el presidente.
Las diferencias de un Martes Santo a otro
Y es que el caso del Martes Santo fue especialmente significativo en comparación con el de 2024. Ese año, cabe recordar que la Hermandad del Buen Suceso solicitó un cambio de recorrido para poder salvar las previsiones de lluvia que había. Algo que parecía bastante razonable en aquel contexto meteorológico y que, sin embargo, fue negado por los entonces responsables de la Vocalía de Estación de Penitencia.
Por contra, en 2025 se acordó retrasar la jornada con márgenes que oscilaron entre la media hora y la hora. El Císter decidió no salir y la Universitaria se adelantó unos minutos, lo que llevó a la cofradía del Juramento a pasar por San Andrés, cruzándose con la salida del Buen Suceso.
Pese al incidente, no hubo mayor problema y la corporación de San Andrés se mantuvo en silencio hasta que pasó la Universitaria. Con posterioridad se modificaron algunos recorridos para evitar nuevos cruces de vuelta y se salvó la jornada. Las diferencia entre un año y otro, en consecuencia, fueron evidentes.





