La restauración del claustro del Convento de la Madre de Dios de Lucena se erige como una actuación decisiva en la defensa y preservación del patrimonio histórico, posible gracias al respaldo económico de la Diputación de Córdoba. La intervención ha permitido frenar el deterioro de una de las piezas arquitectónicas más relevantes del municipio, garantizando la conservación de un espacio esencial con más de cuatro siglos de historia.
Visita institucional al desarrollo de las obras
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, se ha desplazado hasta Lucena para comprobar el resultado de los trabajos ejecutados, acompañado por el alcalde de la localidad, Aurelio Fernández. Durante la visita, Fuentes ha recordado que esta actuación responde al compromiso adquirido por la institución provincial tras conocer el estado de deterioro que presentaba el claustro, considerado una pieza vertebral del conjunto conventual.
El responsable provincial ha señalado que la obra se encuentra prácticamente finalizada, aunque restan algunas actuaciones complementarias, como la pintura, cuyo remate ha sido igualmente asumido. En este sentido, ha subrayado que se trata de una obra colectiva, vinculada a un edificio que forma parte del patrimonio común de Lucena y cuya restauración resultaba ineludible.
Patologías estructurales que amenazaban el conjunto
La intervención ha permitido resolver los daños detectados por los técnicos provinciales, que comprometían seriamente la conservación del edificio. Entre las patologías abordadas se encontraban problemas de humedades persistentes, pavimentos deformados, filtraciones procedentes del saneamiento y un acusado deterioro de los revestimientos, factores que amenazaban la estabilidad y pervivencia del conjunto arquitectónico.
Una subvención excepcional para una actuación urgente
Las obras han sido posibles gracias a una subvención excepcional de 75.000 euros concedida por la Diputación de Córdoba, justificada tanto por la urgencia de la intervención como por la singularidad e interés público del bien. Salvador Fuentes ha destacado que esta aportación ha permitido salvar el corazón de un edificio con más de cuatrocientos años de historia, devolviéndole las condiciones necesarias para garantizar su conservación futura.
El presidente provincial ha puesto asimismo en valor la labor desarrollada por la comunidad franciscana en Lucena y en otros puntos del territorio, señalando que esta actuación simboliza una historia de colaboración, compromiso institucional y amor por el patrimonio.
Reconocimiento al trabajo técnico y planificación rigurosa
Durante su intervención, Fuentes ha agradecido expresamente el trabajo del Servicio de Arquitectura y Urbanismo de la Diputación, responsable de elaborar el diagnóstico previo y de diseñar un plan de acción preciso, orientado a resolver los problemas de raíz y a garantizar la conservación a largo plazo del inmueble.
Valoración municipal de la actuación
El alcalde de Lucena ha agradecido el apoyo de la Diputación, destacando que la intervención ha permitido recuperar una joya patrimonial que corría el riesgo de convertirse en una ruina. Ha subrayado que se ha realizado todo el esfuerzo necesario para alcanzar el estado actual del claustro y que el objetivo es culminar la restauración conforme a la relevancia del espacio, posibilitando su disfrute ciudadano.
Agradecimiento de la comunidad franciscana
En la misma línea se ha expresado Fray Antonio Herrera, guardián del Convento de los Padres Franciscanos, quien ha manifestado su agradecimiento a la Diputación y a Salvador Fuentes por haber hecho realidad el sueño de ver recuperado el claustro, una aspiración largamente esperada por la comunidad.
Inversión global y compromiso con el patrimonio histórico
Aunque la subvención excepcional concedida asciende a 75.000 euros, el proyecto ha supuesto finalmente una inversión superior a los 160.000 euros. En este contexto, la Diputación ha recordado que en los dos últimos años ha destinado más de 1,2 millones de euros a convocatorias ordinarias relacionadas con la conservación y recuperación de edificios históricos y castillos de la provincia.
Un claustro de notable valor arquitectónico
El Convento de la Madre de Dios se organiza en torno a un patio de planta cuadrada y grandes dimensiones, articulado mediante dos claustros superpuestos, uno inferior y otro superior. El claustro bajo presenta arcadas sustentadas por columnas dóricas, mientras que el superior se estructura sobre columnas jónicas. En el centro del patio se alza una monumental fuente barroca, datada a comienzos del siglo XVII, que refuerza el carácter histórico y artístico de este enclave singular.





