Hemos visto muchas imágenes durante estos días de Semana Santa tan atípica en las que los templos desde los que hacían su estación de penitencia se llenaban de flores. Exactamente eso sucedió el Viernes Santo en la Parroquia de San Bernardo Abad de La Línea, sede canónica de la Hermandad de la Esperanza, que hubiera realizado su salida procesional desde la Casa Hermandad situada en la misma calle Gaucín que alberga el templo.
Sin embargo, la Cofradía de San Bernardo, tras agradecer la ofrenda floral emanada del inmenso fervor popular que arrastra la corporación, puso en marcha la iniciativa de que, en lugar de más flores, se ofrecieran alimentos que serían entregados a Cáritas.
Tan solo un día después, muchos hermanos y devotos de la Hermandad han ofrendado distintos alimentos que ya han sido puestos a disposición de Cáritas parroquial. Un buen ejemplo de solidaridad, convirtiendo un gesto, el de la ofrenda de flores a las puertas de un templo, que si bien puede encerrar nobles oraciones, no deja de ser algo simbólico, en algo verdaderamente útil para los más desfavorecidos, que ya comienzan a sufrir los efectos sociales y económicos de la crisis sanitaria en la que nos encontramos.





