Una actuación patrimonial que refuerza la riqueza escultórica del conjunto trianero
La Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana ha dado un nuevo paso en la conservación y enriquecimiento de su patrimonio artístico con la intervención de cuatro ángeles que ya formaban parte del retablo del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, una actuación que refuerza la coherencia estética del conjunto y amplía su dimensión simbólica dentro del espacio cultual.
Estas piezas, ejecutadas y policromadas por la reconocida artista sevillana Encarnación Hurtado Molina, se integran ahora plenamente en el discurso visual del retablo, aportando una mayor profundidad ornamental y subrayando la solemnidad del altar del Sagrado Titular.
Un proceso artesanal de policromía fiel a la tradición barroca andaluza
La intervención desarrollada por la artista se ha centrado en los trabajos de policromía, realizados mediante técnicas tradicionales propias de la imaginería y el dorado, en un proceso minucioso que combina saberes artesanales consolidados con una ejecución de alta precisión técnica.
En el caso de los ángeles, las esculturas fueron previamente preparadas con una base de estuco, elaborada a partir de yeso y cola animal, que posteriormente fue cuidadosamente lijada hasta alcanzar una superficie completamente uniforme, apta para recibir la policromía. A continuación, los paños de pureza fueron sometidos a un proceso de dorado en taller especializado, tras lo cual las piezas regresaron al estudio de la artista para la fase final de intervención pictórica.
En esta última etapa, la policromía se completó mediante el uso de óleo en las carnaciones y temple al huevo en los estofados sobre el oro, respetando de forma estricta los procedimientos tradicionales de la escuela andaluza.
Continuidad técnica en la intervención de los arcángeles
El tratamiento aplicado a los arcángeles ha seguido un esquema técnico similar, manteniendo la coherencia metodológica del conjunto. Tras su preparación inicial y el correspondiente proceso de dorado, Encarnación Hurtado ha culminado la intervención mediante la policromía de las zonas anatómicas, así como de las vestiduras y alas, empleando nuevamente óleo y temple al huevo como recursos pictóricos fundamentales.
Todo el proceso ha sido desarrollado bajo una estricta fidelidad a los procedimientos artesanales históricos, preservando la continuidad estética y técnica que caracteriza la imaginería devocional andaluza.
Un enriquecimiento patrimonial con dimensión simbólica y devocional
La incorporación de estas cuatro imágenes supone un notable enriquecimiento del patrimonio material y devocional de la corporación trianera, al tiempo que refuerza la unidad compositiva del retablo del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, aportándole una renovada armonía visual y una mayor profundidad simbólica en relación con el culto a sus Sagrados Titulares.
La presencia de estas figuras contribuye a intensificar el lenguaje iconográfico del conjunto, estableciendo una relación más cohesionada entre los distintos elementos escultóricos que lo integran y reforzando su capacidad expresiva dentro del espacio litúrgico.
Compromiso con la conservación del patrimonio sacro
Con esta intervención, la Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana reafirma su compromiso con la conservación, restauración y embellecimiento de su patrimonio artístico, entendiendo estas actuaciones como parte inseparable de la vida devocional de la corporación.
En este sentido, la hermandad subraya la idea de que todo elemento vinculado al culto constituye una manifestación tangible de fe, donde el arte, la tradición y la espiritualidad convergen en un mismo espacio de expresión religiosa y cultural.









