La Esperanza Macarena regresa a su Basílica tras someterse a un TAC en el Centro Nacional de Aceleradores dentro de su proceso de restauración

La Hermandad de la Macarena ha confirmado que María Santísima de la Esperanza Macarena ha regresado ya a su Basílica de Santa María de la Esperanza tras haberse sometido a una tomografía axial computarizada (TAC) en las instalaciones del Centro Nacional de Aceleradores (CNA) de Sevilla. La intervención, que se desarrolló según lo previsto, fue realizada bajo la supervisión directa del restaurador y conservador Pedro Manzano Beltrán, responsable del proyecto integral de restauración que desde hace meses se aplica a la venerada imagen.

La corporación ha expresado su agradecimiento al equipo técnico del CNA por la profesionalidad, rigor científico y delicadeza demostrados durante todo el proceso, subrayando el respeto y el cuidado con que se llevó a cabo la prueba diagnóstica.

El examen técnico tenía como objetivo comprobar la estabilidad estructural de la talla, verificando los resultados obtenidos tras la intervención practicada sobre determinadas patologías internas detectadas en fases anteriores. De este modo, el estudio radiológico permitirá confirmar la eficacia de los trabajos realizados y orientar las últimas acciones de conservación previstas antes de concluir el proceso restaurador.

El traslado de la Sagrada Imagen hasta el Centro Nacional de Aceleradores, donde ya se le habían practicado otras pruebas diagnósticas en etapas previas de análisis, se efectuó siguiendo estrictos protocolos de seguridad y conservación, garantizando en todo momento la integridad material y la intimidad devocional de la imagen. La corporación destacó que la duración del procedimiento fue de unas horas, tras lo cual la Virgen retornó de inmediato a su Basílica, donde Pedro Manzano continuará con la última fase de la restauración.

La Junta de Gobierno ha reiterado su compromiso de transparencia informativa, asegurando que los hermanos y devotos serán puntualmente informados sobre los resultados del estudio y sobre el avance de los trabajos. En palabras de la corporación, este proceso “forma parte del compromiso permanente de la Hermandad con la conservación y salvaguarda del patrimonio artístico y espiritual que custodia”.

Con esta actuación, la Hermandad de la Macarena continúa reafirmando su responsabilidad en la preservación de una de las imágenes más emblemáticas de la religiosidad sevillana, garantizando que la Esperanza Macarena, símbolo universal de fe y consuelo, conserve su plenitud estética y devocional para las generaciones venideras.