La Estrella procesionará el Domingo de Ramos de 2026 bajo el histórico palio diseñado por Antonio Garduño

La hermandad volverá a utilizar el conjunto bordado en oro sobre terciopelo azul estrenado en 1995, una de las piezas patrimoniales más significativas de la corporación

La Hermandad de la Estrella ha determinado que María Santísima de la Estrella procesione el próximo Domingo de Ramos de 2026 bajo el palio diseñado por Antonio Garduño Navas, una de las obras más representativas del patrimonio artístico de la corporación trianera. El conjunto, ejecutado por los talleres de bordados de Fernández y Enríquez, fue estrenado en 1995 y constituye una de las piezas más reconocibles del paso de palio de la dolorosa.

La decisión supone que la imagen mariana discurra nuevamente bajo el conocido como palio de Garduño, una estructura bordada en oro sobre terciopelo azul que se distingue por la riqueza ornamental de su diseño y por la presencia de numerosos elementos simbólicos integrados en su composición.

Un palio surgido de la decisión de los hermanos en Cabildo

La creación de este palio fue consecuencia de un Cabildo General en el que los hermanos debieron elegir entre restaurar el antiguo palio diseñado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda o ejecutar uno completamente nuevo. Finalmente, la corporación se inclinó por esta segunda opción, aprobando el diseño concebido por Antonio Garduño Navas, que posteriormente sería realizado por los bordadores Fernández y Enríquez.

El resultado fue una obra de gran riqueza artística caracterizada por una profusa decoración vegetal que recorre los bordados, así como por una moldura que enmarca el conjunto ornamental, aportando profundidad y estructura al diseño.

Detalles artísticos y simbólicos del conjunto

Entre los elementos más singulares del palio destacan pequeños querubines elaborados en marfil, material que también se emplea en las manos y los rostros de las Santas Justa y Rufina, figuras que protagonizan la gloria del techo de palio.

Las copatronas de Sevilla aparecen representadas con sedas de colores, situadas a ambos lados de la Giralda, mientras portan las tradicionales palmas del martirio y piezas cerámicas, iconografía característica asociada a ambas santas.

Una pieza ligada a momentos históricos de la hermandad

Desde su estreno en 1995, las bambalinas y el techo de palio diseñados por Garduño han quedado vinculados a algunos de los episodios más relevantes de la historia reciente de la hermandad. Bajo este palio la Virgen de la Estrella fue trasladada a la Catedral para su Coronación Canónica, regresando posteriormente ya coronada en la procesión triunfal celebrada el 31 de octubre de 1999.

También fue el conjunto utilizado durante la salida extraordinaria celebrada el 12 de junio de 2010 con motivo del 450 aniversario fundacional de la corporación. A lo largo de las últimas dos décadas y media, además, ha sido el palio bajo el que la dolorosa ha realizado la Estación de Penitencia en la mayoría de los años.

Dos palios de gran valor en el patrimonio de la hermandad

La Hermandad de la Estrella posee dos importantes conjuntos de palio dentro de su patrimonio: el diseñado por Rodríguez Ojeda y el realizado por Antonio Garduño. El primero de ellos fue estrenado en 1891 por la Hermandad de la Macarena, que posteriormente lo cedió a su autor como parte del pago del palio rojo que ejecutaba para dicha corporación.

En 1909, la Hermandad de la Estrella adquirió esta obra directamente a Rodríguez Ojeda, incorporándola a su patrimonio. Su configuración actual es fruto de diversas intervenciones realizadas a lo largo del tiempo. Poco después de su estreno, el propio autor sustituyó la hojarasca que enmarcaba la heráldica por coronas en las bambalinas frontal y trasera.

La remodelación que definió su aspecto actual

Ya en posesión de la hermandad, en 1936 se completó la remodelación realizada por Gómez Millán, intervención que otorgó al conjunto la identidad estética que actualmente se reconoce dentro de la corporación. En esta reforma se eliminaron las corbatas, se sustituyó la gloria original —probablemente una Inmaculada— por una representación de las Santas Justa y Rufina, titulares de la hermandad, y se modificó también la heráldica.

Además, se cambiaron los flecos por otros de tipo bellota y se introdujeron modificaciones en el diseño de las bambalinas laterales. Posteriormente, hacia 1952, los flecos de bellota fueron nuevamente sustituidos por una malla de oro con borlones de flecos, elemento que caracteriza actualmente al conjunto y que constituye una singularidad dentro de los palios que procesionan en Sevilla, ya que únicamente los de esta corporación presentan esta configuración.