La Estrella y el Puente de San Telmo

La esencia de la cofradía de la Estrella está muy unida al Puente de Isabel II, vulgo de Puente de Triana, donde transita cada Domingo de Ramos para hacer estación de penitencia a la Catedral de Sevilla. Es testigo de las numerosas personas que acoge cuando procesiona la cofradía trianera y de las estampas que los fotógrafos congelan cuando por este lugar empieza a caer la tarde de marzo.

El Domingo de Ramos no se puede entender sin el Puente de Triana; ni el Lunes, ni la Madrugá, ni el Viernes Santo. Es parte del alma de una Semana Santa de Sevilla que en ocasiones ha estado huérfana de un sitio imborrable del recuerdo cofradiero de muchos  sevillanos como en la década de los setenta.

Sin embargo, esta cofradía ha tenido un pasado vinculado al Puente de San Telmo. En la imagen que vemos sobre estas líneas aparece la Virgen de la Estrella de vuelta a su barrio. Llama la atención que la figura esbelta de la Giralda no se dispone a la derecha del palio como queda reflejada cada Domingo de Ramos cuando la Dolorosa va de camino a San Jacinto, sino a la izquierda. El motivo de esta curiosa instantánea lo encontramos en que la Virgen de la Estrella está en el Puente de San Telmo.

En los años setenta, el Puente de Isabel II protagonizó unas obras de reforma para la consolidación de su estructura. Estos trabajos derivaron en que las hermandades trianeras cambiaran provisionalmente su recorrido desde 1975 hasta 1977 y transitaran a la ida por la antigua Avenida del Cristo de la Expiración.

La Estrella adelantó su estación de penitencia en noventa minutos, recorriendo San Jacinto, Callao, Castilla y Chapina donde llegó a Plaza de Armas por el soterramiento del río. No obstante, como atestigua una imagen, la cofradía pasó bajo el arco que comunica la calle Castilla con el Guadalquivir durante alguno de estos tres años.

Estas obras permitieron que la cofradía discurriera por el Puente de San Telmo tanto a la ida como a la vuelta. La Estrella sólo pasó por el citado puente hasta 1992 cuando lo hacía de regreso a su templo. Ese año la hermandad cambió su itinerario para abandonar el regreso a Triana por la Puerta de Jerez y el Puente de San Telmo para hacerlo a través del Arenal, Pastor y Landero y Reyes Católicos hacia el Puente de Isabel II.