Santa Catalina luce estos días un aspecto de especial simbolismo con motivo del Solemne Triduo en honor de Nuestra Señora de las Lágrimas, en el que la Santísima Virgen preside majestuosa la nave central sobre un altar concebido como una auténtica Sacra Conversación, evocando una de las composiciones más antiguas y emblemáticas de la Hermandad de la Exaltación.
El montaje presenta a la Dolorosa acompañada por San Juan Evangelista, obra de autor anónimo, y por María Magdalena, magnífica escultura del imaginero Rafael Valero, ambas fechadas a finales del siglo XVIII. Las imágenes secundarias visten ropajes de Teresa del Castillo, realizados en 1861, que junto al sudario sostenido por la Santa Mujer, han sido amablemente cedidos por la Hermandad de la Carretería para esta ocasión tan señalada. Con ello, la corporación recupera una estampa histórica, profundamente arraigada en su memoria devocional.
La tradición de esta disposición —la Virgen flanqueada por los santos personajes que asistieron al Calvario— se remonta al Jueves Santo de 1800, fecha en la que la hermandad representó por primera vez esta iconografía en su paso de palio. Su última reproducción bajo palio se documenta el 31 de marzo de 1904, configurándose hoy como una recreación patrimonial de gran valor simbólico y de hondo sentido espiritual.
El altar se completa con las imágenes de San Juan Niño, atribuida a Hita del Castillo, y con los ángeles de la Roldana, piezas de extraordinaria delicadeza que contribuyen a reforzar el carácter devocional y artístico del conjunto.
El exorno floral, dispuesto por Floristería Arrabal, constituye un ejercicio de elegancia cromática y sobriedad compositiva. El conjunto combina hortensias burdeos, astilbe cereza y rosa, brunia, flor de arroz, flor de cera, rosas de jardín y matiolas blancas, logrando una armonía visual que acentúa la serenidad del conjunto escultórico.
Con esta cuidada disposición, la Hermandad de las Lágrimas no solo honra a su Titular en los días de culto, sino que rescata una escena histórica del patrimonio devocional sevillano, ofreciendo a los fieles una experiencia estética y espiritual de profunda hondura.
Foto: @jaimecollado.photo





