El 2 de noviembre, en la jornada de clausura de la XXIII Feria del Libro de Sevilla, tendrá lugar la presentación de una de las publicaciones más esperadas del ámbito cofrade: el segundo volumen de La Semana Santa de Manuel Albarrán. El fotógrafo de las cofradías de Sevilla (1909-1954) III. La obra, editada por Ediciones Alfar, ha sido elaborada por los investigadores Emilio José Balbuena Arriola y Enrique Guevara Pérez, y verá la luz en un enclave singular, los Jardines de Murillo, espacio emblemático que vuelve a convertirse en sede de esta cita literaria.
Un fotógrafo decisivo en la historia cofrade
La figura de Manuel Albarrán Expósito (1909-1954) ocupa un lugar de primer orden en la historia de la fotografía sevillana, especialmente en lo que se refiere a la Semana Santa. Considerado un pionero en la realización de imágenes de estudio, supo trasladar su mirada a los templos y dependencias privadas de las hermandades, logrando composiciones de gran fuerza estética y documental.
Gracias a la generosidad de la familia De Ben Oliver, propietaria del Archivo Albarrán, este volumen incorpora un valioso conjunto de instantáneas que abarcan diecisiete corporaciones: Amor, Penas de San Vicente, Aguas, Estudiantes, Santa Cruz, Panaderos, Cristo de Burgos, Siete Palabras, Quinta Angustia, Valle, Pasión, Gitanos, Soledad de San Buenaventura, Cachorro, San Isidoro, Montserrat y Mortaja.

Continuidad de un proyecto editorial
El libro se presenta como complemento de los dos volúmenes anteriores, dados a conocer el pasado año, y mantiene la misma estructura tripartita que aquellos: imágenes, cultos y cofradía. Está prologado por el reconocido fotógrafo cofrade Jesús Romero Dorado, e incluye unas notas biográficas redactadas por José Manuel y Luis Antonio de Ben Oliver, en representación de la familia que custodia el archivo. Asimismo, cuenta con un comentario del veterano fotógrafo Rafael Alcázar Otero y con una introducción de los propios autores, en la que se repasa la evolución de la fotografía de la Semana Santa hasta llegar a la etapa de Albarrán y se ofrece una explicación detallada del contenido del volumen.
Un recorrido gráfico de incalculable valor
El nuevo tomo reúne un total de 366 fotografías comentadas, que permiten al lector adentrarse en numerosos detalles y curiosidades del mundo cofrade de mediados del siglo XX. Entre las estampas más destacadas se encuentran las de la Hermandad de las Aguas en la iglesia de Santiago, la de los Estudiantes en la Anunciación, la del Valle en el Santo Ángel, la de los Gitanos en San Román y en Santa Catalina, o la del Cachorro en su primitiva capilla del Patrocinio.
Un homenaje en forma de portada
La imagen elegida para la portada constituye todo un manifiesto visual: el Cristo de la Buena Muerte en la iglesia de la Anunciación, captado sobre su paso procesional. Una fotografía que actúa como pórtico de este volumen y que resume el espíritu con el que ha sido concebido: un homenaje y una muestra de admiración a Manuel Albarrán, considerado por derecho propio el fotógrafo de las cofradías de Sevilla.





