Córdoba, Galerias, Portada

La Fuensanta recupera su sitio en las calles de Córdoba

Caían los últimos rayos de sol sobre el Guadalquivir y las campanas de la Santa Iglesia Catedral no paraban de repicar. Un repique con sonido a gloria anunciando la salida de Nuestra Señora de la Fuensanta.

En el Patio de los Naranjos, un buen número de cofrades esperaban a la Virgen para acompañarla hasta su Santuario, recuperando el lugar que le corresponde por derecho en las calles de Córdoba después de tres largos años de ausencia a consecuencia de la terrible pandemia que tantos estragos ha causado y que ahora parece una pesadilla.

El cortejo, formado por las Hermandades de la ciudad, avanzaba por el itinerario marcado de una manera impecable, con elegancia pero con la alegría propia de sentirse hijos de María. Aún asi hay que recordar que el cortejo se monta en el interior del Templo, no cuando la mitad está en el exterior.

La Virgen salió elegantemente dirigida por Juan Berrocal Peligro y su equipo buscando el corazón de su barrio a los sones de la Banda del Maestro Tejera, que ha vuelto a demostrar su indiscutible calidad, dejando a su paso el inconfundible olor a nardo.

La Copatrona fue acompañada durante todo su recorrido por un gran número de devotos y fieles que un año más han salido en busca de la Madre de Dios.