La Hermandad de Jesús Caído de Córdoba firma el contrato para la ejecución del estandarte de San Juan de la Cruz

La Hermandad de Jesús Caído de Córdoba ha dado un nuevo y significativo paso en su línea de fortalecimiento patrimonial con la formalización del contrato para la ejecución del estandarte de San Juan de la Cruz, una iniciativa que marca el inicio de un proyecto de especial relevancia artística y devocional para la corporación. La rúbrica del acuerdo tuvo lugar el pasado sábado y fue realizada por el Hermano Mayor, Ángel Cano Muñoz, en nombre de la Junta de Gobierno, culminando así una fase decisiva dentro de este ilusionante proceso.

Un proyecto al servicio del patrimonio y del culto

La puesta en marcha de este encargo supone la materialización de un firme compromiso institucional orientado al enriquecimiento del patrimonio artístico de la Hermandad, entendido como un elemento esencial para la proyección de su identidad y para el fomento del culto y la devoción a sus Sagrados Titulares. La incorporación de este estandarte viene a reforzar el discurso simbólico y espiritual de la corporación, consolidando su acervo desde una perspectiva plenamente coherente con su tradición y sensibilidad cofrade.

Bordado de alta calidad y diseño con sello propio

La ejecución material del estandarte ha sido encomendada al taller de Bordados Juan Rosen, responsable de llevar a cabo los trabajos conforme a los más exigentes criterios artesanales. El proyecto se desarrollará siguiendo el diseño concebido por Raúl Muñoz Gallardo, cuya propuesta artística servirá de base para la materialización de una insignia llamada a convertirse en un referente dentro del patrimonio de la Hermandad.

Una insignia para completar el legado corporativo

La realización de este estandarte responde a la necesidad de la Hermandad de contar con una insignia propia que represente a su Titular, San Juan de la Cruz, dotando así a la corporación de un elemento de profundo valor simbólico. Esta nueva pieza permitirá completar su patrimonio, al tiempo que refuerza su dimensión identitaria y espiritual, consolidando un legado que une tradición, arte y devoción en un mismo discurso patrimonial.