La Hermandad de Jesús Nazareno de Jerez distingue a José Castaño Rubiales como Hermano Mayor Honorario Perpetuo en una ceremonia histórica

La capilla de San Juan de Letrán, escenario de una jornada memorable

La Hermandad de Jesús Nazareno de Jerez ha inscrito en su crónica institucional una fecha de singular relevancia al conferir a José Castaño Rubiales la condición de Hermano Mayor Honorario Perpetuo, máxima expresión de reconocimiento dentro de la corporación. La proclamación se realizó en el transcurso de una solemne eucaristía celebrada en la capilla de San Juan de Letrán, presidida por José Rico Pavés, obispo de Asidonia-Jerez, acompañado por José Mazuelos, obispo de Canarias, en una ceremonia que desbordó el aforo del templo.

La concesión de este título había sido acordada por unanimidad en el cabildo extraordinario celebrado el 17 de octubre de 2025, culminando así un proceso que encontró su respaldo definitivo el 15 de febrero de 2026 con la entrega de la patente acreditativa ante hermanos, autoridades y fieles.

Una propuesta surgida del paso del Traspaso

El impulso inicial partió de la Cuadrilla de Cargadores del paso de Nuestra Madre y Señora del Traspaso, que formalizó la iniciativa el pasado mes de septiembre mediante un escrito detallado sobre los méritos del homenajeado. Aquella solicitud, encabezada por el cuadrillero Javier Flores, cristalizó en una distinción que la hermandad definió como acto de justicia y gratitud colectiva.

Durante la imposición del reconocimiento, la hermana mayor, María del Carmen Tejero Enríquez, subrayó que Castaño encarna “compromiso social y convicciones cristianas firmes”, destacando su defensa de la igualdad, su atención constante a los más vulnerables y su fidelidad inquebrantable a los titulares de la cofradía.

Amplio respaldo institucional y emoción compartida

La ceremonia reunió a una nutrida representación institucional. Entre los asistentes se encontraban la alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo; el delegado de Cultura, Francisco Zurita; la delegada diocesana de Hermandades y Cofradías, Elena Mateos; el presidente del Consejo de la Unión de Hermandades, José Manuel García Cordero; antiguos hermanos mayores y numerosos familiares y cofrades. La asistencia fue tan masiva que se habilitó el patio contiguo a la Alameda de Cristina para permitir el seguimiento del acto.

La regidora definió al homenajeado como “una persona adelantada a su tiempo”, resaltando su contribución a una Jerez más solidaria, culta e igualitaria. Recordó su implicación con la Fundación Obispo Rafael Bellido, destinataria de los ingresos obtenidos por sus publicaciones, así como la creación de los Veranos Nazarenos y la apertura de la junta de gobierno a la participación femenina con voz y voto. Asimismo, evocó su nombramiento como Hijo Predilecto de la Ciudad en 2012.

Una vida vinculada desde la infancia a la Noche de Jesús

Nacido el 8 de septiembre de 1942 en el barrio de San Andrés, José Castaño quedó unido a la hermandad desde su niñez, cuando su madre, Ana Rubiales, depositó su confianza en Jesús Nazareno durante una enfermedad del pequeño. Desde entonces, su trayectoria ha estado marcada por una devoción constante y perseverante.

Durante setenta y seis años consecutivos ha vestido el hábito morado en la Noche de Jesús, desempeñando en su mayoría su estación penitencial bajo el paso de Nuestra Señora del Traspaso, ejemplo de fidelidad sin interrupciones.

Cuatro legislaturas al frente de la corporación

Su responsabilidad orgánica comenzó en 1986 como secretario de la Junta de Gobierno bajo la mayordomía de José Pérez Luna Gallegos. Tras el fallecimiento de este, asumió el cargo de Hermano Mayor, que ejerció durante cuatro mandatos consecutivos, etapa que transformó profundamente la estructura y proyección de la cofradía.

Entre los logros más significativos de su etapa figura la promoción, junto al entonces obispo Rafael Bellido Caro, del decreto que permitió la incorporación de mujeres a la Junta de Gobierno con voz y voto, medida pionera que abrió un horizonte de igualdad en el ámbito cofrade.

Bajo su dirección se consolidó la acción caritativa mediante la creación de las Cáritas Nazarenas, se reforzó la formación religiosa y se estableció una red estable de atención a enfermos y mayores. Igualmente, impulsó iniciativas como los Veranos Nazarenos, los hermanamientos —entre ellos con la Hermandad del Cristo de la Expiración— y la instauración del primer columbario fuera de los cementerios oficiales, ubicado en el templo de Cristina, permitiendo a los hermanos reposar junto al Santísimo Cristo de la Buena Muerte.

Testimonio personal y mensaje a las nuevas generaciones

Tras recibir la patente, José Castaño expresó con emoción que “mi vida es esta casa”, evocando la escena en que su madre lo presentó ante Jesús Nazareno con la certeza de una fidelidad perpetua. Agradeció el afecto recibido y dedicó una mención especial a su esposa, a quien calificó como su “cirineo particular”, reconociendo que sin su respaldo nada habría sido posible.

En su alocución final animó a los jóvenes cofrades a sostener la fe como baluarte ante las dificultades contemporáneas y a defender con coherencia los valores cristianos. Pregonero de la Semana Santa de Jerez en 2005 y de Jesús Nazareno en 2011, y distinguido como Hijo Predilecto por el Ayuntamiento de Jerez en 2012, continúa visitando a diario a los Sagrados Titulares, ofreciendo consejo y apoyo con la misma humildad y entrega que han definido toda su trayectoria.