La Hermandad de la Merced se prepara para un acto histórico en su calendario cofrade: el próximo sábado 14 de marzo, a las 12:00h, se llevará a cabo la presentación del palio blanco de Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced. La ceremonia tendrá lugar en la Parroquia de San Antonio de Padua, sede de la corporación, y marcará un hito en la historia de la hermandad, al coincidir con el L aniversario de la hechura de la bellísima dolorosa de Francisco Buiza.
Una intervención que conjuga estética y conservación
El nuevo palio ha sido ejecutado en el prestigioso taller de bordado de Antonio Villar, y su intervención persigue no solo la recuperación estética de las piezas, sino también garantizar su conservación futura mediante la estabilización de los bordados originales. Esta labor técnica asegura que el legado artístico de la hermandad se preserve para las próximas generaciones.
Evolución del proyecto: del azul al blanco
En febrero de 2025, la hermandad aprobó una reforma del proyecto que ya introducía como principal novedad el cambio del color azul al blanco y malla. Esta modificación resolvía cuestiones técnicas que no habían sido abordadas en la reforma anterior de 2023. El resultado permitirá que la Virgen luzca su palio blanco durante el Lunes Santo de 2026, inaugurando así una etapa de transformación que continuará con el cambio de la orfebrería.
Cabe recordar que, en marzo de 2023, el cabildo extraordinario de hermanos aprobó una reforma integral del paso de palio de Santa María de la Merced, diseñada por el sevillano Javier Sánchez de los Reyes. El proyecto abarca todo el conjunto, respetando fielmente el diseño original de fray Ricardo de Córdoba, concebido en la década de 1980, y contempla la transición del bordado en oro sobre soporte azul a un soporte blanco con malla de oro, especialmente en las bambalinas, donde la malla acentúa el movimiento de las cadenas que caracterizan el palio.
Adaptaciones y respeto al diseño original
En el techo de palio, se han realizado ajustes que respetan el dibujo original, adaptándolo a las nuevas medidas del palio adoptadas en 2016. El bordado se ha ampliado progresivamente hasta el borde del bastidor, manteniendo la impronta original de forma imperceptible a simple vista, combinando tradición y precisión técnica.
Por último, el proyecto contempla la renovación de la gloria, sustituyendo la pintura original, deteriorada, por una nueva obra de igual calidad y temática, representando a la Virgen de la Merced con el Niño, flanqueada por San Antonio y San Pedro Nolasco, conservando así la simbología y solemnidad que distingue al conjunto.
El acto del sábado promete ser un momento emblemático, donde la historia, la devoción y la artesanía cofrade convergen en un palio blanco que redefine la iconografía de Santa María de la Merced.





