El Ayuntamiento impulsa un proyecto piloto que permitirá monitorizar la afluencia en el casco histórico y ofrecer información de ocupación a los ciudadanos
La Semana Santa de Sevilla de 2026 incorporará un sistema tecnológico destinado a medir y analizar las bullas que se generan en distintos puntos del casco histórico, mediante la instalación de sensores capaces de registrar en tiempo real el flujo de personas. La iniciativa forma parte de un proyecto piloto promovido por el Ayuntamiento de Sevilla, concebido para mejorar la gestión de las grandes aglomeraciones que caracterizan a esta celebración.
La medida ha sido aprobada por la Junta de Gobierno municipal, que esta semana ha autorizado la firma de un convenio de colaboración público-privada entre el Ayuntamiento y la empresa Iertec Smart Technologies, S.L., encargada de desplegar el sistema de sensórica que permitirá analizar el movimiento de personas durante los días de procesiones.
Entre 30 y 40 sensores en los puntos con mayores bullas del centro histórico
El proyecto contempla la instalación de entre 30 y 40 sensores distribuidos por las zonas del centro donde tradicionalmente se registran mayores bullas durante la Semana Santa.
Según ha explicado el Consistorio, estos dispositivos se ubicarán principalmente en las cámaras de videovigilancia ya instaladas en la ciudad, lo que facilitará su integración en la infraestructura tecnológica existente.
A través de esta red de sensores será posible estimar la concentración de personas en diferentes calles y espacios públicos, ya que los dispositivos detectan la presencia de teléfonos móviles en cada área monitorizada, lo que permite calcular el volumen aproximado de público presente en cada momento.
Información clave para la gestión del dispositivo de seguridad
Los datos generados por este sistema se incorporarán a los trabajos de coordinación del Centro de Coordinación Operativa (CECOP), el organismo responsable de organizar el dispositivo municipal de seguridad durante la Semana Santa.
Gracias a esta información, los cuerpos de seguridad y los responsables del operativo podrán evaluar en tiempo real el grado de ocupación de las calles, lo que facilitará la toma de decisiones en materia de movilidad, control de multitudes y prevención de situaciones de riesgo.
El análisis continuo de las bullas permitirá, por tanto, optimizar la respuesta del dispositivo municipal ante posibles concentraciones excesivas de público, uno de los principales retos organizativos de esta celebración.
Un sistema de “semáforo” informará a los sevillanos sobre la ocupación de las calles
La implantación de esta tecnología incorporará además una herramienta informativa destinada a los ciudadanos. Durante la Semana Santa de 2026, los sevillanos podrán consultar en tiempo real el nivel de ocupación de determinadas calles mediante la aplicación móvil ‘APP Sevilla’.
La plataforma mostrará un sistema de semáforo que indicará el grado de ocupación de las vías públicas, permitiendo a los usuarios conocer si una zona presenta niveles altos, medios o bajos de afluencia. Este recurso pretende facilitar la movilidad peatonal y ayudar a los ciudadanos a planificar sus desplazamientos evitando las bullas más intensas.
Una experiencia tecnológica para futuros eventos multitudinarios
El Ayuntamiento ha señalado que este despliegue constituye una prueba piloto destinada a adquirir experiencia en la utilización de sensórica urbana para la gestión de grandes concentraciones de público.
La información recopilada permitirá evaluar la eficacia de este sistema y valorar su posible implantación en otros eventos multitudinarios que se celebran en la ciudad, ampliando así el uso de herramientas tecnológicas en la planificación de actividades de gran afluencia.
Un sistema que no recoge datos personales
Desde el Consistorio se ha subrayado igualmente que los sensores utilizados no registran información personal ni permiten identificar a las personas presentes en las zonas monitorizadas.
El sistema se limita exclusivamente a detectar el número de dispositivos móviles existentes en cada área, generando así datos estadísticos sobre la ocupación del espacio público, lo que garantiza el respeto a la privacidad y a la normativa de protección de datos.





