Una obra simbólica para anunciar una cita solidaria y devocional
La Hermandad de la Redención de Sevilla ha dado a conocer la pintura de Nuestro Padre Jesús de la Redención que servirá como imagen anunciadora del cartel de la XV Gala Olivo de Plata, una cita ya consolidada en el calendario cofrade y solidario de la corporación. La obra se erige como una propuesta visual y teológica de gran densidad simbólica, concebida para expresar una fe que ama, arde y se entrega, una fe viva que, al igual que el Corazón de Jesús, se manifiesta en obras concretas de caridad.
La XV Gala Olivo de Plata: fecha, lugar y finalidad
La presentación de esta pintura se enmarca en los preparativos de la XV Gala Olivo de Plata, que se celebrará el próximo 13 de febrero en la Sala Chicarreros. En esta edición, la Hermandad ha acordado reconocer a Pepe Aguilar, destinándose íntegramente los beneficios obtenidos a Manos Unidas, entidad con la que la corporación refuerza su compromiso solidario y su vocación de servicio.
El lenguaje del color como expresión de la caridad
La obra se articula sobre un fondo dominado por los tonos morado y verde, una elección cromática que trasciende lo puramente estético para convertirse en lenguaje simbólico. No se trata únicamente de color, sino de la Hermandad envolviendo la caridad, de una atmósfera que remite al espíritu penitencial y a la esperanza activa. En este contexto, el olivo aparece integrado en la composición como un diálogo de opuestos, una metáfora visual que subraya cómo la ayuda y la solidaridad nacen con frecuencia del encuentro entre realidades distintas.

Referencias al Sagrado Corazón y a la Eucaristía
La composición establece una clara alusión al Sagrado Corazón de Jesús, entendido como fuente de un amor ardiente que se proyecta hacia el mundo transformado en misericordia. Este amor se simboliza en el nimbo, del que emana una fuerza espiritual que vertebra toda la escena. En la parte inferior, la imagen de Cristo aparece fragmentada, una decisión plástica cargada de significado: es Cristo que se descompone para multiplicarse, evocando el misterio eucarístico y la entrega total a cada persona, sin reservas ni límites.
El vínculo con Manos Unidas en clave iconográfica
El azul del mantolín introduce un elemento decisivo dentro del discurso visual, aludiendo de manera directa a la unión de la Hermandad con Manos Unidas, destinataria de la acción caritativa de esta gala. De este modo, la pintura no solo anuncia un evento, sino que integra en su iconografía la finalidad solidaria que le da sentido.
Una invitación a vivir la fe como entrega absoluta
La obra se presenta, en definitiva, como una invitación explícita a comprender la fe como un acto de donación plena, donde la devoción se traduce en compromiso y la contemplación conduce a la acción. Desde la Hermandad se ha querido expresar, además, un agradecimiento expreso a Laetare Sacro por la profesionalidad, la entrega y la generosidad demostradas en la realización de este trabajo, que ya forma parte del patrimonio simbólico y espiritual de la corporación.





