Un triduo dedicado a la Virgen de la Soledad entre el 13 y el 15 de marzo
La Hermandad de la Virgen de la Soledad y del Santo Sepulcro de Villafranca de Córdoba desarrolla durante los días 13, 14 y 15 de marzo sus cultos cuaresmales, articulados en torno a un triduo dedicado a la Virgen de la Soledad que tiene lugar en la ermita de las Angustias, templo que acoge habitualmente a los titulares de la corporación.
Estas celebraciones religiosas, organizadas en el marco del tiempo litúrgico de Cuaresma, reúnen a los fieles en un ambiente de recogimiento, oración y veneración, reforzando la dimensión espiritual propia de estas fechas dentro del calendario cofrade de la localidad.
La ermita de las Angustias, escenario de los cultos
La ermita de las Angustias, espacio sagrado donde se encuentran las imágenes titulares de la hermandad, se presenta durante estos días engalanada con colgaduras y una cuidada ambientación litúrgica, configurando un entorno que invita al silencio, la meditación y el rezo comunitario.
Para la ocasión, la corporación ha dispuesto un altar especialmente preparado, en el que el Cristo aparece situado a los pies de la Virgen de la Soledad, representada en actitud desolada, con lágrimas que recorren sus mejillas y las manos abiertas, gesto que evoca el dolor de una madre que busca comprender la muerte de su Hijo.
Predicación a cargo de tres sacerdotes
Las celebraciones eucarísticas del triduo están siendo oficiadas por distintos sacerdotes, encargados de la predicación durante estas jornadas. La primera de ellas tuvo lugar con la homilía de Eugenio Bujalance, mientras que la eucaristía de esta noche será presidida por Fernando Luján. El triduo concluirá mañana domingo, con la celebración que estará a cargo de Patricio Ruiz.
Las reflexiones pronunciadas durante las celebraciones se integran dentro del itinerario espiritual propio de la Cuaresma, invitando a los fieles a profundizar en el sentido del sacrificio, la esperanza y la redención.
Conferencias formativas durante las jornadas
Junto a los actos litúrgicos, el programa de cultos incluye dos conferencias formativas que abordan distintas dimensiones del ámbito social y cofrade.
En la jornada celebrada anoche, tras la eucaristía presidida por Eugenio Bujalance, intervino Rosa Molina, natural de la localidad aunque actualmente residente en Toledo y especialista en Salud Mental, quien ofreció la conferencia titulada “La Soledad: pandemia silenciosa”.
Durante su intervención, Molina expuso datos y cifras sobre la creciente presencia de la soledad en la sociedad actual, analizando su expansión silenciosa y las formas en que puede identificarse. Asimismo, explicó diversas pautas y recomendaciones sencillas para acompañar a quienes la padecen, insistiendo en la importancia de la compañía, las relaciones personales y la comunidad como herramientas fundamentales para ayudar a quienes se encuentran inmersos en esta situación.
El programa culminará mañana domingo con la conferencia que impartirá Francisco Mellado tras la misa final del triduo, bajo el título “Liturgia cofrade. Celebración. Culto interno y externo”, dedicada a profundizar en el significado de las celebraciones propias de las hermandades.
Una mesa petitoria presente durante todo el triduo
Paralelamente a los actos litúrgicos y formativos, la hermandad ha dispuesto una mesa petitoria junto a la Virgen de la Soledad, iniciativa que se mantiene durante cada una de las jornadas del triduo y que acompaña a los cultos celebrados en la ermita.
Con este conjunto de celebraciones, la Hermandad de la Virgen de la Soledad de Villafranca de Córdoba continúa desarrollando sus tradicionales cultos cuaresmales, combinando la dimensión litúrgica con actividades formativas que invitan a la reflexión espiritual y social en torno al mensaje cristiano.





