La Hermandad de las Aguas anuncia la suspensión del Rosario público con la Virgen de Guadalupe por falta de efectivos policiales «por orden del Cecop y del Consejo»

Una decisión forzada por indicación del CECOP y del Consejo de Hermandades

La Hermandad de las Aguas ha hecho público un comunicado en el que detalla la decisión adoptada por su Junta de Gobierno, reunida en Cabildo de Oficiales Extraordinario, tras recibir instrucciones directas de los organismos competentes. La corporación afirma que, por «falta de efectivos policiales» y por «indicación y orden expresa del CECOP y del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla«, se ha visto obligada a decretar la «suspensión del Rosario público de María Santísima de Guadalupe por las calles de la feligresía«.

Imposibilidad de garantizar la seguridad del culto externo

En su mensaje, la hermandad explica que la medida responde a la imposibilidad de asegurar las condiciones mínimas de protección durante el recorrido previsto. El comunicado subraya que esta situación se produce «a pesar de haberse solicitado los permisos oportunos y aprobados por parte del CECOP y el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla«, insistiendo en que la corporación había cumplido todos los trámites requeridos para la celebración del culto externo.

El Rosario se rezará finalmente ante la imagen de la Virgen en la capilla

Aunque el recorrido por la feligresía queda cancelado, la hermandad confirma que sí mantendrá un acto de oración. Según el comunicado, «celebraremos el Rezo del Santo Rosario ante la imagen de María Santísima de Guadalupe en el atrio de nuestra Sede Canónica, la Capilla de Ntra. Sra. del Rosario«, con el fin de preservar «el espíritu de fe y devoción» que caracteriza a esta cita anual.

Llamamiento a la comprensión y a la unidad

La corporación también expresa su pesar por la situación, afirmando que «la Junta de Gobierno lamenta esta circunstancia y agradece la comprensión de todos los hermanos y devotos ante esta situación ajena a la Hermandad«. El texto concluye con una invitación a «permanecer unidos en oración«, animando a los fieles a sostener la devoción pese a la suspensión del acto público.