La Hermandad de Los Dolores ha activado formalmente el proceso electoral para la elección de nuevo hermano mayor, fijando como fecha para la celebración del Cabildo General de Elecciones el próximo 14 de junio de 2026. El calendario aprobado articula un procedimiento minuciosamente secuenciado: el plazo para la presentación de candidaturas se extiende desde el 13 de abril hasta el 14 de mayo de 2026, estableciéndose esta última jornada como límite improrrogable. Posteriormente, el 18 de mayo se procederá a la resolución sobre la aceptación o rechazo de las candidaturas, abriéndose un periodo de reclamaciones hasta el 21 de mayo, que serán definitivamente resueltas el 25 de mayo de 2026.
De manera paralela, el censo electoral podrá consultarse desde el 13 de abril de 2026, habilitándose un plazo para la presentación de reclamaciones hasta el 4 de mayo, cuya resolución se fija para el 11 de mayo. Tanto las candidaturas como las posibles impugnaciones deberán formalizarse en la sede canónica de la Hermandad, situada en la Plaza de Capuchinos número 6 de Córdoba, donde igualmente se harán públicas las resoluciones adoptadas, junto con el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores, antigua Iglesia Hospital de San Jacinto.
Organización del proceso y garantías formales
Con el objetivo de velar por la correcta ejecución del proceso, la corporación ha constituido la correspondiente Junta Electoral, integrada por Carlos Gutiérrez Banderas como presidente, José Ignacio Sanz Suárez-Varela como secretario y Francisco José Rey Porras como vocal. Este órgano asume la responsabilidad de supervisar cada fase del procedimiento, garantizando su adecuación a la normativa vigente.
Asimismo, se ha establecido un horario de atención presencial los lunes de 17:30 a 20:00 horas, al tiempo que se ha habilitado el correo electrónico [email protected] como canal permanente de comunicación para los hermanos. En lo que respecta al censo electoral, la hermandad ha subrayado que, en estricto cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), este no podrá ser expuesto públicamente ni difundirse fuera de la sede en forma de listados o datos personales. Para facilitar su consulta, se ha dispuesto un acceso restringido en la página web oficial —www.hermandadlosdolores.es— mediante credenciales individualizadas. Igualmente, cualquier candidatura que desee dirigirse al conjunto de hermanos deberá canalizar su comunicación a través de la Junta Electoral, que determinará el procedimiento adecuado en aras de salvaguardar la legalidad vigente.
Requisitos de elegibilidad y documentación exigida
El acceso al cargo de hermano mayor queda sujeto a una serie de condiciones que buscan garantizar la idoneidad de los candidatos. Entre ellas, se exige ser mayor de edad civil, contar con una antigüedad mínima de diez años desde la última alta en la corporación y haber formado parte de una junta de gobierno. Asimismo, la candidatura deberá estar avalada por un mínimo de cien hermanos con derecho a voto.
Desde el punto de vista sacramental y moral, se requiere haber recibido el Sacramento de la Confirmación —o estar en proceso de preparación para ello—, no encontrarse en situación irregular y mantener un tenor de vida conforme a la fe y moral cristianas. En cuanto a la documentación, deberá aportarse la relación de los miembros que integrarán la futura junta de gobierno —incluyendo, al menos, los cargos de Vice-Hermano Mayor, Secretario y Tesorero, con el visto bueno del consiliario—, junto con las correspondientes declaraciones juradas sobre la situación familiar tanto del candidato como de los integrantes de su equipo, así como la relación completa de avalistas con sus datos identificativos, firma y DNI.
Balance de la etapa de José María Herrero Fernández de Córdova
La convocatoria de este proceso electoral se produce tras la culminación del segundo mandato del actual hermano mayor, José María Herrero Fernández de Córdova, quien ha dirigido la corporación durante los periodos 2018-2022 y 2022-2026. Su etapa al frente de la hermandad se ha caracterizado por un crecimiento sostenido del número de hermanos, alcanzando una cifra cercana a los 1.500 miembros activos, lo que evidencia una notable revitalización del tejido corporativo.
Entre los hitos más significativos de su gestión figura la declaración de la Iglesia Hospital de San Jacinto como Santuario de Nuestra Señora de los Dolores el 13 de mayo de 2022, así como la participación en acontecimientos de especial relevancia, como la Magna del Sagrado Corazón en 2019, en la que procesionó la Virgen, y la magna “Por tu cruz redimiste al mundo”, con la salida del Cristo. En el ámbito devocional, destacan el besamanos extraordinario celebrado en 2023 y el besamanos ordinario de ambas imágenes en 2025, consolidando así la dimensión cultual de la hermandad.
Proyección patrimonial, organizativa y social
En el plano patrimonial, se ha impulsado el proyecto de monumento conmemorativo de la coronación canónica de Nuestra Señora de los Dolores, cuya culminación se espera en breve, así como el inicio de la reforma integral del paso del Santísimo Cristo de la Clemencia, prevista para 2026. Esta intervención contempla la renovación de la estructura interna, la incorporación de una nueva mesa y la implantación de un sistema técnico que permitirá subir y bajar la cruz durante la estación de penitencia. A ello se suma el cambio en el acompañamiento musical del paso de Cristo, que ha pasado de agrupación musical a banda de cornetas y tambores.
En el ámbito organizativo, la hermandad ha acometido la implantación de un sistema de trabajo en servidor, que posibilita el desarrollo de tareas administrativas —como las propias de secretaría o tesorería— desde cualquier ubicación, superando las limitaciones de un único punto físico. Igualmente reseñable resulta la revitalización del grupo joven, que ha pasado de una situación prácticamente testimonial a constituirse en un elemento activo y relevante dentro de la vida interna de la corporación.
Finalmente, la hermandad ha consolidado iniciativas como la Cruz de Mayo, al tiempo que ha mantenido e incluso ampliado su acción social, dirigida a colectivos como la residencia de ancianos, las Hermanas de la Consolación o Cáritas parroquial de San Miguel, entre otros, reafirmando así su compromiso con los sectores más necesitados.
Con esta convocatoria, la Hermandad se dispone a iniciar una nueva etapa que aspira a consolidar el excelente trabajo desarrollado durante los dos últimos mandatos y a profundizar en la senda ya emprendida, en un horizonte marcado por la continuidad institucional, el fortalecimiento de su vida interna y la proyección futura de la corporación.





