Sábado negro para el panorama cofrade musical granadino. Tras la ruptura contractual protagonizada por la Hermandad de la Resurrección y la Banda de la Estrella de Granada, las miras del incansable periscopio cofrade se han centrado en la Iglesia de San José de Calasanz, testigo mudo de la consolidación de una de las separaciones más dolorosas del orbe cofrade de la ciudad.
Tras 4 años de unión y concepción de un proyecto propio, la Hermandad de los Escolapios y la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Expiración, titular de la propia hermandad, han decidido separar sus caminos y dar por finalizado un ilusionante proyecto conjunto que nacía el 5 de diciembre del año 2019.
Así lo ha reflejado la propia Cofradía del Viernes Santo en una misiva emitida en las redes sociales, donde ha aludido a «diversas circunstancias y avatares» la razón por la cual han decidido dar por finalizado este camino conjunto.
Así pues, la Corporación ha querido mostrar su «agradecimiento a todos y cada uno de los músicos que han formado parte de este proyecto durante este tiempo» y ha manifestado su mejor deseo a la formación «en su nueva andadura como formación, esperando de corazón que alcancen las cotas más altas que se propongan y vean encaminados sus proyectos».





