Portada, Sevilla

La Hermandad de Los Gitanos desmiente a Pasión en Sevilla por el tratamiento de la noticia del anuncio de Carlos de Paz acerca de la restitución de Alberto Gallardo como capataz del palio de la Virgen de las Angustias

La Junta de Gobierno de la Hermandad de Los Gitanos ha emitido un contundente comunicado en respuesta al tratamiento de la información adelantada por Gente de Paz el pasado sábado, acerca del anuncio del candidato a hermano mayor de la corporación hispalense, Carlos de Paz, sobre la restitución de Alberto Gallardo como capataz del palio de la Virgen de las Angustias si gana las elecciones en la Hermandad, por el tratamiento que de la misma ha hecho el rotativo sevillano.

En el comunicado se explica «a la vista de la noticia publicada este domingo 12 de diciembre, en la página web de noticias cofrades “Pasión en Sevilla”, que «a diferencia de la afirmación realizada en dicha publicación, en la que se recoge fragmentos de la carta remitida en el año 2.018 por D. Alberto Gallardo Cordero, la decisión de prescindir de sus servicios como capataz del paso de María Santísima de las Angustias, fue una decisión tomada por la Junta de Gobierno de forma colegiada».

El texto precisa que «ningún miembro de esta Junta, realizó “estrategia premeditada” para desgastar la imagen de nuestro hermano anteriormente mencionado, tal y como citaba en su carta. Por lo que consideramos inadecuado que se nombre a dos miembros de Junta como responsables de una trama que carece de sentido». Y añade que «En una hermandad de casi 7.000 hermanos las decisiones deben tomarse siempre en el convencimiento de lo que es más adecuado para la institución a la que se representa, ya que ésta ha perdurado y perdurará por muchos años, sin necesidad de personalismos, ni de derechos heredados».

Aclara, además, que «tampoco podemos tolerar que se reduzca de forma interesada, la alusión a su estado de salud como motivo del cese, siendo del todo incierto la afirmación recogida en el escrito: “me dicen que por mi enfermedad yo no puedo seguir siendo capataz…”. Y subraya que «Entendemos que nuestro hermano, D. Alberto Gallardo, no estuviera de acuerdo con la decisión tomada, pero su malestar con dicha decisión, no puede, en ningún caso, justificar, la grave acusación vertida sobre esta Junta».

Adicionalmente, expone que «en tercer lugar, tal y como se mencionó en el comunicado emitido, en su día, desde la Hermandad, el cese fue por “cuestiones técnicas de trascendencia relativas a su cargo y sin poder llegar a acuerdo alguno con éste”. E incide en que «desde esta Junta, antes las reiteradas manifestaciones del entonces capataz de la Virgen quien indicaba que su retirada estaba cerca, y que su intención era incluir a su hijo en el cuerpo de capataces, se le ofreció, que en el año 2019 fuera el capataz de la Virgen, para poder retirarse y despedirse como él se merecía, después de tantos años de servicio a la Hermandad, e incorporar a su hijo en el equipo técnico que tras su retirada quedaría al mando de la cuadrilla».

«Insistimos en que todo ello, fue motivado, como hemos expuesto anteriormente, por la manifestada intención de retirarse como capataz titular, y ante una falta de confianza hacia su equipo tras la anunciada salida del mismo de nuestro hermano D. José Miguel Gallardo Espinosa», explica la nota.

«Efectivamente -prosigue el comunicado-, esta Junta de Gobierno se reunió con una serie de costaleros del paso de la Santísima Virgen, a petición de éstos, ya que existía un malestar generalizado por las decisiones y la forma de comandar y organizar la cuadrilla por parte de su entonces capataz».

La nota añade que «nunca esta Junta de Gobierno hubiera tomado una decisión de este calado sin escuchar a los hermanos más interesados en la misma. Y nunca, esta Junta de Gobierno citó a diversos costaleros, tal y como se menciona en su carta. Fueron los propios costaleros, los que solicitaron ser recibidos por el Hermano Mayor para exponerle sus inquietudes».

«Por último, esta Junta de Gobierno muestra su sorpresa por la noticia publicada, ya que tal y como en la misma se expone, el cese y la carta de D. Alberto Gallardo, datan del año 2.018. Esperamos que la misma no tenga su fundamentación en uso electoralista dentro del proceso en el que la Hermandad se encuentra inmersa, y que este pueda enturbiar la paz social que disfruta la misma desde hace años», concluye el contundente comunicado.