La corporación reorganiza su priostía con una nueva infraestructura en el Polígono Fuente del Rey para mejorar la conservación y el trabajo técnico sobre su patrimonio
La Hermandad de los Panaderos ha iniciado esta semana una reorganización estratégica de su priostía con el traslado de las parihuelas de sus pasos procesionales a una nueva nave de almacenamiento ubicada en el Polígono Fuente del Rey, en el término municipal de Dos Hermanas. La medida, que forma parte de un plan integral de mejora de infraestructuras, permitirá optimizar los trabajos técnicos, garantizar una mejor conservación de los enseres y redistribuir eficazmente los espacios patrimoniales de la corporación.
El proceso comenzó de manera discreta en la noche del pasado miércoles, con el desplazamiento de la parihuela del paso de misterio hasta la Capilla de San Andrés, donde será montado al completo antes de su ubicación definitiva en el nuevo emplazamiento. El resto de traslados se desarrollará de forma escalonada en los próximos días, siguiendo una planificación interna concebida para evitar la transformación del operativo logístico en un acto público o social.
Con esta medida, la Hermandad podrá mantener los pasos montados durante todo el año, evitando así los continuos desmontajes y remontajes que, por su complejidad técnica y reiteración, suponían un riesgo adicional para la integridad material de las estructuras.
La Junta Rectora ha optado por esta solución logística con el fin de centralizar los elementos de mayor volumen y relevancia patrimonial, facilitando no sólo su conservación preventiva, sino también el trabajo cotidiano de los equipos de priostía. La nave de Dos Hermanas, alquilada recientemente, se convertirá en el punto neurálgico del almacenaje de los enseres más delicados y voluminosos, aliviando la presión sobre otras dependencias.
En paralelo, el espacio en propiedad que la Hermandad posee en la zona de Santa Lucía será destinado a partir de ahora al almacenaje de otros elementos procesionales, reorganizando así la distribución de recursos y mejorando la accesibilidad general a los bienes patrimoniales.
Esta actuación se suma a otras iniciativas recientes en la Capilla de San Andrés y en la Casa de Hermandad, dentro de una línea de actuación más amplia orientada a fortalecer las infraestructuras internas y garantizar una gestión más eficiente, sostenible y respetuosa con el patrimonio devocional.
En palabras del comunicado oficial emitido por la corporación, la decisión de no haber anunciado previamente el traslado responde a la voluntad expresa de preservar la discreción y la operatividad del proceso, asegurando que todo se desarrolle sin interferencias externas ni desvirtuación de su carácter funcional.
La Hermandad reitera su compromiso con la conservación responsable de su patrimonio y agradece la colaboración de quienes están participando en este nuevo paso hacia una mayor profesionalización de sus estructuras logísticas y patrimoniales.





