La junta de gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios, de la localidad sevillana de Estepa, ha convocado a sus hermanos a la celebración de un cabildo extraordinario que se celebrará en la Casa Hermandad el miércoles día 10 de mayo de 2023 a las 20:00 horas en primera convocatoria, y a las 20:30 horas en segunda convocatoria, para solicitar la aprobación, si procede, para solicitar corporativa y formalmente al Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla, a través de las delegaciones episcopales competentes, la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Remedios.
La imagen de la titular data del siglo XVI-XVII y es anónima, aunque se atribuye a la escuela granadina. El niño que sujeta no es el original, y se piensa que es anterior a la talla de la Virgen. La Octava de Los Remedios se celebra el tercer domingo de mayo en el barrio de los Remedios de Estepa y toma su nombre de los ocho días de actos litúrgicos que se celebran en honor a la virgen. A lo largo de la calle Roya se ponen los puestecitos de turrones, casetas, tómbolas, etc, y en la explanada donde comienza el Paseo de Roya nos encontramos con las atracciones para los más pequeños.
La Virgen recorre las calles de Estepa el domingo, terminando su salida con los cohetes. El día siguiente es el “Lunes de Subía”, y es el momento más emotivo. En este momento sólo las mujeres, que se van intercambiando, llevan a la Virgen varias veces desde delante del altar hasta la plaza de la iglesia de los Remedios. Una vez han terminado, la imagen es situada en una pequeña plataforma y se desliza, poco a poco, hasta completar la subida al camarín a través de una rampa, entre los vítores de los estepeños.
Según se recoge en la web Patronas del Sur, a lo largo de su historia, la primitiva ermita en la que tiene su sede la hermandad, luego convertida en iglesia ha pasado por distintas y muy diferentes situaciones, conociendo décadas de decadencia -desde finales del siglo XVI hasta más de la mitad del siglo XVII-, hasta períodos de auge, como el vivido durante el siglo XVIII, en tiempos del barroco, cuando se convirtió en una de las joyas arquitectónicas de la ciudad. La iglesia tal como hoy se muestra es obra del siglo XVIII y de estilo barroco, documentada durante su ejecución en 1714. Pero según Hernández Díaz, dichas obras debieron ser realizadas sobre un edificio anterior, quizás una iglesia mudéjar de arcos transversales. En noviembre del año 1779 quedó constituida la ermita bajo esta advocación, en ayuda de la iglesia parroquial de Santa María.
En el período barroco se cambia su cubierta por la actual y se recubren sus muros con revestimientos pétreos de jaspes negros y rojos procedentes de las canteras de Benamejí y Cabra. Tanto el presbiterio como la sacristía son una obra nueva debida a Cristóbal García, mientras que el Camarín se debe a Nicolás Bautista Morales. En 1859 se reconstruyó la Capilla de Jesús Atado a la Columna. En 1880 se efectuaron nuevas obras en la iglesia dirigidas por Antonio Cabezas y al año siguiente se construyen las Capillas de San Judas Tadeo y la inmediata.
LEYENDAS
La aparición de las andas
Cuenta la tradición oral, que las andas de la Virgen aparecieron una mañana en la plazuela de los Remedios, y que los jornaleros que se disponían a ir al campo vieron alejarse de la plaza a los bueyes que las traían. El autor de las andas se mantuvo en secreto, llegando a decir que las trajeron los ángeles del cielo e incluso que fueron talladas por un preso a cambio de comida, protección y futura libertad. Los bueyes que ven marcharse esa mañana temprano eran procedentes del Cortijo de Andrade (La Andrá); no en vano su propietario, Don Manuel de Andrade, era en aquellos años Hermano Mayor de la Hermandad y gran artífice de la construcción del Camarín de la Virgen y la Capilla Mayor. Posiblemente fuera una persona perseguida por la justicia quien trabajaba para este señor a cambio de poder recobrar su libertad y su sustento diario, y para que nadie pudiera sospechar nada de la estancia de este hombre en su cortijo, amanecieron sus bueyes trayendo las andas para dejarlas en la plazuela y simular que pareciera un milagro.
Sin embargo, el diseño de este templete barroco es semejante y en algunos aspectos idénticos a multitud de piezas que exornan el retablo mayor de la iglesia y el propio Camarín de la Virgen. El retablo mayor fue realizado en el taller ecijano de Juan José González Cañero entre 1733 y 1741. Pero la hermandad recurrió al núcleo antequerano de Francisco Primo para la finalización y modificación de la obra entre 1744 y 1749, realizando también entre 1762 y 1763 los dos retablos laterales. El dorado se debe a Salvador Romero en 1750. La realización del templete o baldaquino de la Virgen de los Remedios se relaciona con la obra del antequerano Francisco Primo.
Virgen de los Bandoleros
Estepa fue cuna de los bandoleros más famosos de la literatura romántica y lugar donde acaecieron situaciones y hechos históricos de relevancia nacional. Francisco Ríos Gonzáles “El Pernales”, Joaquín Camargo Gómez “El Vivillo”, Juan Caballero “El Lero”, Antonio López Martín “El Niño de la Gloria”, Manuel Prudencio López Ramírez “El Viscaya” o Jose María Hinojosa “El Templanillo” son algunos de los bandoleros que vivieron con diferente suerte en estas tierras. Son años de rebelión contra las tropas napoleónicas, de saqueos, asaltos y robos de las diversas partidas de bandoleros y de una lucha incesante por parte del monarca Fernando VII por apaciguar la actividad delictiva en las tierras andaluzas. La Virgen de los Remedios es también conocida como la Virgen de los Bandoleros por ser la imagen adorada y a la que se encomendaban los bandoleros de la villa y su entorno. El más destacado de todos es Juan Caballero, quien llegó a ser hermano mayor de la Hermandad después del famoso indulto dado por Fernando VII en 1832, y quien le regalo el preciado alfiler de oro con forma de puño que la Hermandad conserva. También “el Vivillo” le regaló una sortija a la Virgen. Se dice que la conversión de Juan Caballero se produjo cuando durante una persecución de la guardia el bandolero se ocultó en el manto de la Virgen, librándose de ellos y decidiendo comenzar a realizar el bien. Los bandoleros disparaban sus escopetas al aire para celebrar y anunciar las fiestas de su Virgen. Está tradición se ha intentado recuperar en la aurora y al mediodía, y ha quedado presente en el gusto de la hermandad por los cohetes y tracas para anunciar las fiestas y cerrarlas.
Virgen del Barrio Nuevo
Se le llama de esta forma al barrio de los Remedios porque fue el último barrio que se forma en Estepa, de carácter muy humilde, cuando el pueblo se extiende extra-muros por la ladera norte del cerro. El primero de ellos fue la zona de la Plaza Vieja y la Coracha.
Virgen de los Churreteros
Antiguamente la villa se dividía en dos barrios principales: los churreteros y los mondongueros. Ambos términos son despectivos y se utilizaban para criticarse los de un barrio al otro. Se les llamaba churreteros a los del barrio de los Remedios, al oeste de la villa, por ser el barrio más pobre de la villa y en el que ‘más sucios’ estaban los vecinos. Por este motivo se le conocía a la Virgen como ‘la Churretera’ y al Niño como “Divino Churreterillo”, viniendo por tanto el vocablo de churretes y no de churros como mucha gente piensa. El término churretero se acabó aceptando en el barrio y ha llegado a ser un distintivo de honor y orgullo para sus vecinos. En numerosas coplas y sevillanas que se le canta a la Virgen aparece el término de churretero y, como curiosidad, hay una en la que se dice ‘El niño de la Virgen tiene churretes por jugar con las varillas de los cohetes’. El otro barrio, al este de la villa, se conoce con el nombre de ‘mondongueros’ porque era el barrio más pudiente de la villa y en donde se pensaba que había ‘más mondongo’, es decir, las tripas, vísceras y carnes del cerdo y otros animales, consideradas un manjar en aquella época. De igual manera, el término despectivo ha llegado a considerarse un motivo de honor y orgullo en el barrio. La imagen mariana a la que el barrio tiene mayor devoción, aunque no se le llame la Mondonguera, es la Virgen del Carmen. También se considera imagen representativa del barrio a Santa Ana, cuya verbena se celebra en Julio.
Remedios o Rocío. El cambio de la imagen
Se dice en el pueblo que la conocida Virgen del Rocío, venerada en Almonte (Huelva) y en toda Andalucía, fue realizada para Estepa mientras que la Virgen de los Remedios de Estepa fue realizada para Almonte. Esta leyenda la apoya la leyenda almonteña que dice que la Virgen del Rocío tenía una inscripción en la espalda que decía “María Santísima de los Remedios me llamo”. Puede conocer más de esta leyenda aquí.
La Virgen de los Remedios y la flor de Stippa
Los primeros pobladores de la zona de los que se tiene constancia fueron los turdetanos. Después los cartaginenses fundarían Astapa, ciudad que destruyeron sus habitantes antes de ser entregada a los romanos. Los romanos fundaron Ostippo y aquí se establecieron los visigodos. En manos de los musulmanes se llamó Istabba y Fernando III el Santo la reconquistó con el nombre de Estepa. Se dice que el nombre de la ciudad viene del término que los hispanorromanos le dieron a la planta que encontraron en abundancia en sus tierras, la Stippa, de la familia de las cistáceas. La planta se convirtió en un emblema de la ciudad y quedó esculpida en la nave de la iglesia de Santa María, en el antiguo escudo de la ciudad y en los bordados de las hermandades, como la desaparecida Hermandad de la Virgen de la Cabeza que bordó la flor en su estandarte. La Virgen de los Remedios y su Niño tienen bordada la flor en su saya y su vestido varias veces, simbolizando la unión de la Virgen con el pueblo estepeño.
Fuente original: Patronas del Sur





