La Hermandad de los Servitas formaliza con el IAPH el mantenimiento de sus titulares y ejecuta una intervención previa a la Estación de Penitencia

Acuerdo con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico para la conservación de las imágenes titulares

La Junta de Gobierno de la Real Hermandad Servita ha comunicado la formalización de un contrato con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) destinado a desarrollar trabajos de mantenimiento y conservación sobre sus sagradas imágenes titulares. Esta decisión, que ya fue expuesta previamente a los hermanos y hermanas durante el Cabildo General Ordinario celebrado el pasado 29 de enero de 2026, responde a la voluntad de la corporación de garantizar el adecuado cuidado patrimonial y devocional de sus titulares mediante la aplicación de los protocolos técnicos establecidos para su preservación.

El acuerdo suscrito contempla, en primer lugar, la ejecución de los trabajos de mantenimiento recogidos en los correspondientes protocolos de actuación, así como el inicio de las labores de conservación de Nuestra Señora de los Dolores y del Santísimo Cristo de la Providencia, imágenes de profunda significación espiritual para la hermandad y para el conjunto de sus fieles. Con esta actuación, la corporación reafirma su compromiso con la protección y el estudio especializado de su patrimonio artístico y devocional, confiando dichas tareas a una institución de reconocido prestigio en el ámbito de la conservación patrimonial.

Intervención técnica realizada en la capilla antes de la Estación de Penitencia

En el marco de este proceso de mantenimiento, en la jornada de ayer tuvo lugar una intervención técnica previa a la Estación de Penitencia, desarrollada directamente en la capilla de la hermandad. Dichos trabajos fueron ejecutados por los restauradores Cinta Rubio Faure y Carlos Peñuela Jordán, profesionales encargados de realizar esta actuación inicial dentro del programa de conservación previsto.

Esta intervención se enmarca en el conjunto de medidas adoptadas por la hermandad para velar por el correcto estado de conservación de sus imágenes titulares, asegurando así que puedan continuar presidiendo los cultos y manifestaciones públicas de fe con las garantías técnicas necesarias y el máximo respeto a su integridad histórica y artística.