A medida que se van cumpliendo etapas del tortuoso camino de acontecimientos negativos, que viene recorriendo el universo cofrade, desde que diese comienzo le terrible pandemia que todavía asola al mundo entero, comienza a vislumbrarse una tenue luz al final del túnel, aunque solo sea por la firme intención manifiesta de muchas juntas de gobierno de recuperar las calles y cumplir con el mandato que emana de sus reglas corporativas, que impone que el culto público ha de ser una de las facetas esenciales de su actividad.
Es el caso de la Hermandad cordobesa de la Piedad de Palmeras que, bajo esta premisa, espera realizar por las calles de su barrio el rosario vespertino con ocasión de la celebración de la festividad del Dulce Nombre de María, de acuerdo con la segunda advocación de su Titular mariana. La cita, marcada en rojo en el calendario de cultos de la cofradía, ha de tener lugar el próximo viernes 10 de septiembre, a partir de las 20:00 horas. Con tal fin, la hermandad ha solicitado el correspondiente permiso y entregado la documentación requerida a las autoridades competentes.
Fuentes de la corporación cordobesa explican que el rosario es un acto tradicional en la hermandad que discurre con rapidez por el barrio, muy sencillo, y por la experiencia de los últimos años, nunca se ha producido ningún tipo de aglomeración de personas a su paso. No obstante, la hermandad ha preparado un dispositivo especial en atención a evitar cualquier tipo de contagio extremando las medidas de protección y seguridad en su reducido cortejo. Conviene recordar que en el mes de septiembre de 2019 no se pudo celebrar al coincidir con los preparativos de la Magna, por lo que la hermandad espera este año tener la oportunidad de acompañar a su Titular Mariana.





