La Hermandad de Pasión de Sevilla recupera una obra olvidada del músico sanluqueño Antonio Espinar

Un importante hallazgo dentro del patrimonio musical sanluqueño verá la luz este fin de semana en Sevilla con el estreno actualizado de “Tantum ergo y Genitori”, obra compuesta en 1939 por el sanluqueño Antonio Espinar Jiménez, uno de los músicos más relevantes de principios del S. XX en la ciudad.

La Hermandad de Pasión de Sevilla ha querido dar protagonismo a esta pieza olvidada durante su Triduo Sacramental. Una copia del manuscrito original llegó al músico Domingo Lagomazzini a través del profesor Salvador Daza Palacios, quien a su vez lo había recibido del tenor Pedro Cuadrado, antiguo alumno suyo y cantante habitual en los cultos de la Hermandad durante los años noventa. Tras advertir el valor de la obra, Lagomazzini propuso recuperarla en colaboración con la corporación sevillana. A partir de esa copia, ha llevado a cabo un minucioso trabajo de transcripción, reconstrucción orquestal y edición de la pieza, basándose en el estilo característico de Espinar Jiménez. Lagomazzini es titulado Superior en Música por el Conservatorio de Córdoba y coordinador editorial del International Journal of Music.

Antonio Espinar nació en Sanlúcar en 1887, ejerciendo durante décadas como organista, pianista y compositor. Formado desde joven por su padre, Antonio Espinar Odero , también destacó como director de orquestas y fundador del Real Sexteto Espinar , reconocido por Alfonso XIII en 1925. A lo largo de su carrera, compuso más de un centenar de obras entre pasodobles, bailables y piezas líricas, siendo “Manzanilla”, con letra de los hermanos Álvarez Quintero, una de sus creaciones más llamativas de su catálogo. Pero su faceta religiosa también fue fundamental: en los años 20 formó una orquesta de cámara para acompañar los cultos cofrades de Sanlúcar y, en 1929, fue nombrado organista titular de la parroquia de Santo Domingo, cargo que había ocupado anteriormente su padre.

El propio Espinar mantenía una estrecha amistad con figuras como Joaquín Turina, quien visitaba con frecuencia Sanlúcar, a la que llamaba cariñosamente la “ciudad de plata”. Fue precisamente Espinar Jiménez quien estrenó en marzo de 1939 las Coplas que Turina había escrito para la Hermandad de la Vera Cruz de Sanlúcar.

Por mediación del propio Turina, Espinar compuso ese mismo año el “Tantum ergo y Genitori “para la Hermandad de Pasión de Sevilla , firmando la dedicatoria como «el más humilde de sus cofrades» , lo que sugiere que pudo haberse hecho hermano de la cofradía sevillana.

El estreno correrá a cargo de la Sociedad de Música Sacra Nuestro Padre Jesús de la Pasión, conjunto vocal e instrumental dirigido por Fernando Aguilá Macías , que incorporará esta pieza a su repertorio habitual para ser interpretada en todos los cultos importantes de la Hermandad a lo largo del año, tanto en versión completa (coro y orquesta) como en reducción para solistas y órgano.

Este descubrimiento supone, sin duda, un impulso significativo para la divulgación del legado musical de Sanlúcar y un homenaje merecido a una figura como Antonio Espinar Jiménez, cuya obra sigue resonando con fuerza más de ochenta años después.