La Hermandad de Santa Genoveva devuelve el esplendor a la túnica bordada del Cautivo

La corporación del Tiro de Línea ha dado a conocer la restauración integral de una de las piezas más valiosas del ajuar de Nuestro Padre Jesús Cautivo, obra del taller de Elena Caro, donada en su día por la familia Muñoz Mateos y con más de medio siglo de historia.

La túnica bordada del Señor, considerada una joya de la orfebrería textil, ha regresado recientemente al oratorio tras un minucioso proceso de restauración llevado a cabo en los talleres de Bordado Santa Clara, donde ha permanecido durante varios meses. La intervención se ha centrado en la limpieza profunda de los bordados en oro, la sustitución de los hilos más dañados y el traspaso del conjunto a un nuevo tejido que asegura tanto su conservación futura como la recuperación de la intensidad cromática y la luminosidad original de la pieza.

La hermandad ha subrayado la delicadeza y rigor con que los artesanos del taller han afrontado esta labor, destacando la pericia de los bordadores en la recuperación de los puños y las mangas, donde se aprecia con especial intensidad la calidad del trabajo realizado.

A este hito patrimonial se une un gesto de especial relevancia por parte de la priostía de la cofradía, que ha hecho entrega a la imagen de un nuevo cíngulo, con el que se completa la vestimenta del Señor. Desde la corporación se ha querido resaltar este detalle como muestra de amor y devoción hacia el Titular, agradeciendo públicamente la implicación de todos los grupos de hermanos que han contribuido a sufragar y respaldar la restauración.

En un comunicado, la junta de gobierno ha manifestado que el resultado de esta intervención supone una reafirmación de la confianza depositada en los talleres de Santa Clara, a cuyos artesanos han trasladado su reconocimiento y fidelidad. “El maravilloso resultado de los trabajos confirma la calidad y la garantía de estos profesionales, y engrandece aún más el patrimonio devocional de nuestro Cautivo”, subraya la hermandad.

Con esta restauración, la cofradía no solo asegura la pervivencia de una pieza emblemática de su patrimonio textil, sino que también ofrece a los fieles la posibilidad de contemplar nuevamente la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo con el esplendor que siempre ha caracterizado a su atuendo.