Sevilla, Varios

La Hermandad de Valme dona una imagen de su titular para la Capilla del Hospital Universitario que lleva su nombre

La Hermandad de Valme ha hecho entrega de una imagen de su titular para que sea venerada en la Capilla del Hospital Universitario que lleva por nombre el de la Protectora de la ciudad de Dos Hermanas.

Como refleja el documento de aceptación de esta donación, suscrito por la Gerencia del Hospital, se acoge así la petición de muchos de los profesionales, pacientes y familiares de éstos de contar con la presencia de una imagen de la Virgen de Valme en la Capilla del centro sanitario al que da nombre, que acompañe en los momentos de recogimiento y oración.

A través del sacerdote Ignacio García González, uno de los capellanes del Hospital, la Hermandad tuvo conocimiento de que existía el deseo –en especial por parte de miembros del personal sanitario– de contar con dicha imagen. Durante la situación vivida a consecuencia de la pandemia de la COVID-19, dicho deseo se hizo aún más patente, acrecentándose tras la visita de la Virgen al Hospital el domingo 17 de octubre de 2021, durante la peregrinación al Real Santuario de Cuarto que sustituyó el pasado año a la tradicional Romería de Valme.

Con este gesto, la Hermandad quiere reconocer, una vez más, el ejemplar trabajo, el abnegado servicio y la constante entrega de los profesionales sanitarios, considerando que la presencia de la imagen en la Capilla alentará, sin duda, el consuelo de los enfermos y sus familiares, así como de todo el personal del centro hospitalario, que acaba de cumplir 40 años desde su puesta en funcionamiento.

La donación se realiza bajo la condición de que la imagen quede expuesta al culto en la Capilla del Hospital de forma permanente. El cuadro que hasta ahora existía en dicho lugar, entregado también por la Hermandad en 1993, se encuentra ahora en el pasillo de entrada al recinto.
Características de la imagen

La imagen donada es de madera tallada y policromada, con unas características similares a las de la talla gótica de Nuestra Señora de Valme (siglo XIII), venerada antaño en su Ermita del Cortijo de Cuarto y, de forma ininterrumpida desde 1869, en la Capilla Sacramental de la Parroquia de Santa María Magdalena de Dos Hermanas.

La terminación de la imagen –que la Hermandad guardaba sin acabar– ha corrido a cargo del escultor e imaginero nazareno Antonio Luis Troya Román, autor de la encarnadura y policromía, realizada al óleo al pulimento, con veladuras, patinada con pigmentación al agua y pulida con cera natural.

La peana está inspirada en la que antiguamente tenía la Virgen cuando era venerada en la Ermita de Cuarto y lleva inscrita la súplica de San Fernando en la conquista de Sevilla –“Váleme Señora”–, con letras de impronta gótica, que ha pintado el también nazareno Marcos Antonio Moreno Acosta, licenciado en Bellas Artes.

El manto y la toca han sido confeccionados por Ana María Martínez Montaño. La corona de la Virgen es antigua, restaurada en el taller de orfebrería de Juan Lozano Pérez, que también ha ejecutado la presea del Niño y la rosa que porta en su mano la Señora. Han sido regaladas por el sacerdote nazareno Eduardo Lucas Vega Moreno, miembro de la Hermandad de Valme, que ha ejercido como capellán del Hospital durante los tres últimos años.

En la peana de la imagen, figura la siguiente inscripción:

Esta imagen, que evoca a la Santísima Virgen de Valme, Protectora de Dos Hermanas, ha sido donada el 7 de julio de 2022 por la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad de Ntra. Sra. de Valme Coronada y San Fernando, para su veneración en la Capilla del Hospital Universitario «Virgen de Valme», con motivo del 40º aniversario de su apertura y a petición de personal sanitario devoto, recordando la histórica visita de Nuestra Madre a este centro el día 17 de octubre de 2021, en agradecimiento por su dedicación y entrega durante la pandemia del COVID-19.

Ponemos bajo su manto materno a todos los profesionales que trabajan a diario en este Hospital, así como a los pacientes y a sus familiares, que se acogen a su Poderoso Valimiento. 

«Cuando la enfermedad quebrante mi salud, ¡Váleme Señora!»