La Hermandad del Buen Fin de Sevilla continúa avanzando en la mejora y ampliación de su patrimonio. Según lo aprobado en Cabildo General de Hermanos, se llevará a cabo la creación de una nueva Capilla Sacramental en su sede canónica, la iglesia de San Antonio de Padua. Este nuevo espacio estará reservado para la adoración permanente del Santísimo Sacramento, con el propósito de que el Señor tenga un lugar estable y dedicado dentro del templo.
La intervención se plantea sin alterar la configuración espacial actual de la iglesia y contempla varias actuaciones. La primera consiste en el movimiento de los elementos restantes del retablo de los Santos Varones, ubicados en la última nave, para configurar el retablo del Santísimo. Esta acción permitirá ganar espacio en la capilla para alojar de forma permanente el paso del misterio, protegido por mamparas de vidrio para su conservación.
La segunda actuación configura un espacio reservado para el Santísimo en la capilla que da acceso a la sacristía por el lado de la epístola, cerrando de forma permanente la puerta de acceso a la sacristía. Este espacio se delimitará mediante dos cortinas y una reja para garantizar su seguridad y permitir su cierre en determinados momentos.
Finalmente, para consolidar la capilla del Santísimo, se instalará el sagrario en el retablo, que también albergará diferentes reliquias de la hermandad, incluida la Sábana Santa. Este lugar contará con bancos para que, cuando no haya celebraciones litúrgicas, pueda ser utilizado para el recogimiento y la oración.
El proyecto ha sido diseñado por Pablo Millán y será ejecutado por los Hermanos Caballeros, bajo la dirección artística de Jesús Corral Zambruno. La intervención supondrá un impulso estético y devocional en el templo, destacando aún más la presencia del Santo Sudario, cuya devoción se remonta al siglo XVI.
Orígenes centenarios
El Santo Sudario tiene profundas raíces históricas en Sevilla. El 4 de enero de 1590 se redactaron las primeras reglas de la Hermandad del Santo Sudario, fundada por los maestros jurados del Gremio de Curtidores: Lucas de Arjona, Francisco Cisneros, Sebastián Girón y Simón Orellana. Sus constituciones fueron aprobadas en 1593 por el Señor Provisor en tiempos del Cardenal Rodrigo de Castro y Osorio, configurando una de las instituciones devocionales más antiguas vinculadas a la Pasión.

Desde sus inicios, la Hermandad ha estado asociada a la reproducción de la Sábana Santa de Turín, objeto de veneración y reflexión sobre la Pasión de Cristo. La corporación posee una reproducción a tamaño natural donada por el Rey Humberto I de Saboya, quien fue nombrado Hermano Mayor Honorario de la misma.
Apuesta por la fidelidad científica
En octubre de 2017, la Hermandad recibió un nuevo lienzo, donado por el profesor Juan Manuel Miñarro, considerado una réplica exacta a tamaño real de la Sábana Santa, fruto de sus profundos estudios sobre la misma. Este lienzo, obtenido mediante técnicas avanzadas de impresión textil, constituye hasta el momento la reproducción más fiel existente de la Santa Reliquia de Turín.
Esta imagen fue estrenada en andas el Miércoles Santo de 2018, siendo portada con solemne recogimiento y fervor por las calles de Sevilla. La orfebrería de las andas fue realizada por Orfebrería Andaluza, destacando por su cuidada ejecución y sentido litúrgico.
Una obra que suma valor
El nuevo retablo y su reforma vendrán a realzar no solo el espacio físico del culto, sino también el valor simbólico y espiritual de uno de los titulares menos conocidos pero más profundos del universo cofrade sevillano: el Santo Sudario, imagen silenciosa de la Pasión, que evoca el instante final del Redentor y su huella impresa sobre el lino de la historia y la fe.
La Hermandad del Buen Fin sigue así su camino de cuidado patrimonial con sentido pastoral, conjugando arte, historia y devoción en un proyecto que promete ser referencia en el patrimonio artístico sacro de la ciudad.





