Los Reyes trasladan al Papa León XIV su deseo de recibirlo pronto en España

La ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez no ha pasado desapercibida. Algunos observadores sugieren que podría haber optado por no acudir para evitar quedar relegado a un papel secundario

Sus Majestades los Reyes de España, don Felipe VI y doña Letizia, han asistido este domingo a la solemne misa de inicio del pontificado de Su Santidad el Papa León XIV, celebrada en la Plaza de San Pedro del Vaticano, acompañando así el comienzo de una nueva etapa en la historia de la Iglesia católica.

Tras la celebración eucarística, los monarcas han accedido al interior de la Basílica Vaticana, donde han sido recibidos por el jefe de Protocolo de la Santa Sede, Javier Domingo Fernández, y posteriormente han saludado personalmente al Pontífice. En el breve intercambio, el Rey ha expresado, en nombre del pueblo español, del Gobierno y de la Familia Real, sus mejores deseos para un pontificado fecundo, así como el deseo de recibir al Papa próximamente en España, reafirmando así los históricos vínculos entre nuestro país y la Santa Sede.

Una delegación amplia… pero sin el presidente

La representación española ha estado compuesta por destacadas figuras institucionales, entre ellas María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda; Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo; el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños; la embajadora ante la Santa Sede, Isabel Celaá; y el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Sin embargo, la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha pasado desapercibida. Aunque no se ha ofrecido una explicación oficial, algunos observadores sugieren que podría haber optado por no acudir para evitar quedar relegado a un papel secundario en una cita en la que el protagonismo institucional y simbólico recaía claramente sobre el monarca.

Pedro Sánchez con el Papa Francisco cuando si era el centro de atención

Una mantilla que no convence

Durante la jornada, un detalle que ha generado cierto revuelo entre comentaristas y cronistas ha sido el modo en que la Reina Letizia lució la tradicional mantilla española. Si bien esta prenda goza de un profundo simbolismo y suele conferir una elegancia sobria y solemne, su presentación en esta ocasión ha despertado reacciones dispares.

“Mira que es difícil que una mantilla, sobre todo si es buena, le quede mal a alguien. Pues ella lo consigue”, señalaba con ironía un analista en redes sociales, aludiendo al efecto poco favorecedor que, según algunos, provocó el singular modo de lucirla. Aunque no se cuestiona la intención de respeto al protocolo vaticano, lo cierto es que el resultado ha sido considerado por algunos como forzado o carente de armonía, especialmente si se compara con precedentes recientes.

Un contraste evidente con la Reina Sofía

No han faltado quienes han recordado el porte de la Reina Sofía, presente en 2013 en la misa de inicio del pontificado de Francisco, como ejemplo de elegancia en este tipo de actos. El contraste entre ambas figuras, en cuanto a estética y forma de presentarse en el ceremonial vaticano, ha sido calificado por algunos observadores como “tremendo”, en referencia al distinto grado de acierto al vestir la mantilla con sobriedad y naturalidad.

Don Juan Carlos y doña Sofía en la misa de inicio de pontificado del Papa Francisco

España ante un nuevo pontificado

La misa de este domingo ha reunido a delegaciones de más de 150 países, entre jefes de Estado, líderes religiosos y representantes diplomáticos, testigos todos del arranque de un pontificado que genera expectación por su perfil dialogante y renovador.

En este contexto, la presencia de los Reyes ha reafirmado el lugar destacado que España ocupa en el ámbito de las relaciones bilaterales con la Santa Sede. La eventual visita de León XIV a nuestro país, manifestada como deseo por el propio Felipe VI, supondría un acontecimiento de primer orden y una oportunidad para renovar la presencia de la Iglesia en la sociedad española del siglo XXI.