La Hermandad del Dulce Nombre de Marchena celebrará el 425 aniversario de sus reglas de 1599

La Hermandad del Dulce Nombre de Marchena permanece inmersa, trabajando con júbilo, en la organización de los actos con motivo del 425 aniversario, de las Reglas institucionales más antiguas que se conocen de la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús. Las reglas de la hermandad fueron aprobadas, ratificadas y confirmadas en Écija el 26 de agosto de 1.599, por el Licenciado D. Pedro de la Villa Gómez, Canónigo Doctoral de la Santa Iglesia de Sevilla, Provisor, Juez y Vicario General en su Arzobispado, por el Ilustrísimo Señor Cardenal D. Rodrigo de Castro, Arzobispo de Sevilla. Dichas reglas se dividen en diez capítulos, que tratan de la residencia de la hermandad, del uso del arca, del recibimiento de hermanos, oficiales y su elección, demandas, misas, fiestas a celebrar, procesión del Jueves Santo y asistencia a los cabildos.

La copia más antigua se conserva en el Archivo del Arzobispado, conservada allí por el pleito ocasionado con la comunidad de Dominicos. Forrada en pergamino en su primera hoja se representa con un sol y unas letras con el nombre de Jesús. En un círculo se recoge lo siguiente “Bandera luz y espejo de nuestra alma, consuelo del cristiano afligido remedio”. La lectura de estas Reglas de 1599 nos ofrece el valor, de una serie de aspectos y matices esenciales muy característicos, para un análisis minucioso y comparar la evolución gradual de movimiento de esta Cofradía penitencial.

Para tal extraordinaria ocasión, la hermandad del Dulce Nombre de Jesús ubicada canónicamente en la iglesia de San Sebastián de la villa de Marchena, conmemorará el aniversario de las reglas más antiguas, con las que se iniciarán 425 años ininterrumpidos “promoviendo, tributando y propagando culto público y solemne al Dulcísimo Nombre de Jesús y a la Santísima Virgen María”. Será también una oportunidad histórica desde la fidelidad a los orígenes, su historia y a su patrimonio material y espiritual para dar un nuevo impulso a la hermandad del Dulce Nombre, situándola en este siglo XXI de una manera más activa y sin abandonar las señas de identidad y revalorizando lo legado por más de cuatro siglos de historia, gracias sobre todo a tantísimas personas anónimas que volcaron en la Hermandad todo su amor y dedicación, construyendo siempre hacia el futuro, con pasos decididos hasta convertirse en lo que actualmente es.

Los primeros documentos conservados datan de mitad del siglo XVI, entre ellos la solicitud que hace esta hermandad al provisor del Arzobispado en 1566, para hacer una capilla a las espaldas de la iglesia parroquial. Para entonces decía que hacía diez años que la hermandad estaba fundada, si bien los hermanos informaban que no se conservaban las reglas. Por tanto, y si se diese por válida las informaciones recogidas en el pleito, esta hermandad debió iniciar su andadura en el año 1555 o diez años más tarde en 1565, cuando la autoridad eclesiástica local permitió su reunión en la parroquia. Así, también se conoce por otra parte que el Barrio de San Sebastián a principios del mismo s. XVI se le conocía como “Barrio del Dulce Nombre”, por lo que esto acrecienta aún más la idea de los orígenes de esta antigua hermandad se remontase años atrás, generando así una gran duda sobre la exacta cronología de la fundación.

Por ello, el referente religioso, asistencial, social y cultural que hoy representa la Hermandad sería inexplicable sin acudir a sus raíces, son en concreto las reglas que se conservan de 1599, de la que en agosto de 2024 se cumplirán 425 años y dada la importancia de dicha efeméride, la Hermandad a través de una comisión creada a tal efecto está preparando un programa conmemorativo.