La Hermandad del Museo pide ayuda para localizar a un hermano desaparecido tras el accidente ferroviario de Urda

La Hermandad del Museo de Sevilla ha solicitado la colaboración ciudadana para tratar de obtener información sobre José Ángel Sanemeterio, hermano de la corporación que viajaba en uno de los trenes implicados en el grave accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo. La cofradía ha difundido un mensaje a través de sus canales oficiales con la esperanza de que cualquier persona que pueda aportar noticias sobre su paradero se ponga en contacto con la familia a través de la propia hermandad. La falta de información sobre su situación mantiene a sus allegados pendientes de cualquier novedad tras una tragedia que ha conmocionado a todo el país.

En su comunicado, la corporación sevillana ha explicado que José Sanemeterio viajaba en uno de los convoyes siniestrados y ha pedido ayuda para facilitar que cualquier persona que conozca algún detalle pueda trasladarlo a sus familiares. La Hermandad del Museo se ha comprometido a permanecer pendiente de la evolución de los acontecimientos y ha asegurado que su hermano estará presente en sus plegarias, en estos momentos de incertidumbre y preocupación para quienes aguardan noticias sobre sus seres queridos.

La petición de la corporación se suma a la búsqueda emprendida por los familiares de los pasajeros de ambos trenes, que desde el miércoles intentan conocer el paradero de las personas con las que han perdido el contacto. La hermana de José Ángel, según han recogido distintos medios de comunicación, se desplazó hasta la estación sevillana de Santa Justa para solicitar información y reclamar que se agotaran todas las vías posibles para localizarlo. La familia continúa a la espera de noticias que permitan esclarecer qué ha ocurrido con él, mientras los equipos responsables trabajan en la identificación de las víctimas y en la atención a los afectados.

Un accidente ferroviario de enorme gravedad en Toledo

El siniestro tuvo lugar durante la mañana del miércoles 28 de octubre, en el entorno de Urda y entre los municipios toledanos de Los Yébenes y Urda, en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. Según la información facilitada por Renfe, el accidente se produjo a las 8:53 horas, cuando un tren AVE que había partido de Madrid-Puerta de Atocha a las 8:00 horas con destino a Sevilla-Santa Justa colisionó con un convoy de la compañía Iryo. Ambos circulaban por el corredor ferroviario Madrid-Sevilla.

La magnitud del impacto provocó una emergencia de grandes dimensiones, con varios vagones volcados y afectados por la colisión. La información comunicada por los servicios de emergencia de Castilla-La Mancha a la Agencia de Emergencias de Andalucía señalaba que tres vagones habían volcado y caído por un terraplén, lo que obligó a desplegar un amplio dispositivo de rescate y asistencia sanitaria en la zona. Los pasajeros afectados tuvieron que ser atendidos por los equipos de emergencia, mientras se desarrollaban las labores para acceder a los convoyes y evaluar el alcance de los daños.

Las cifras conocidas durante las primeras horas reflejaron rápidamente la gravedad del accidente. Los balances publicados este jueves elevaban a al menos 69 el número de personas fallecidas y situaban en 58 los heridos, aunque la situación continuaba siendo objeto de evaluación por parte de las autoridades. La tragedia ha dejado numerosas familias pendientes de conocer la suerte de sus allegados y ha obligado a activar los protocolos de atención a las víctimas y a sus familiares.

La familia de José Ángel busca respuestas

Entre las personas que continúan pendientes de noticias se encuentra la familia de José Ángel Sanemeterio, que viajaba en el AVE con destino a Sevilla. Su hermana acudió a la estación de Santa Justa para pedir ayuda y tratar de averiguar dónde podía encontrarse, ante la ausencia inicial de información concluyente sobre los pasajeros afectados. Los familiares reclamaron que se intensificaran las labores de búsqueda y señalaron las dificultades que estaban encontrando para conocer en qué vagón o asiento viajaban sus allegados.

La situación de incertidumbre se ha extendido entre los familiares de otros pasajeros, que se han desplazado hasta los puntos de atención habilitados para obtener información directa. La identificación de las personas afectadas y la recopilación de datos sobre quienes viajaban en ambos trenes constituyen tareas prioritarias tras el siniestro. En este contexto, la petición difundida por la Hermandad del Museo pretende contribuir a que cualquier información relevante llegue cuanto antes a la familia de su hermano.

La corporación ha puesto sus propios canales de comunicación a disposición de quienes puedan aportar algún dato sobre José Ángel. Su llamamiento no da por confirmado ningún desenlace, sino que busca obtener noticias fiables sobre su situación y facilitar el contacto con sus allegados. Mientras continúa la espera, la hermandad ha trasladado públicamente su cercanía a la familia y ha manifestado que permanecerá atenta a cualquier novedad.

Un amplio dispositivo de atención a los afectados

Tras el accidente, Renfe activó su gabinete de crisis y el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares, además de habilitar centros de atención en Madrid, Córdoba y Sevilla junto con Iryo. Estos espacios cuentan con personal destinado a informar y prestar apoyo a los familiares, incluida atención psicológica. La compañía también habilitó el teléfono 900 10 10 20 para atender consultas relacionadas con las víctimas y sus allegados.

La Junta de Andalucía movilizó recursos sanitarios y de intervención psicológica para colaborar en la respuesta a la emergencia. Entre los medios desplazados figuraban tres unidades móviles del 061 procedentes de Jaén y Córdoba, un vehículo de apoyo logístico de Granada y equipos de atención a familiares en las estaciones de Sevilla-Santa Justa y Córdoba-Julio Anguita. La intervención andaluza se coordinó con los servicios de emergencia de Castilla-La Mancha para apoyar las tareas de asistencia.

La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó interrumpida como consecuencia del siniestro, mientras Renfe preparaba alternativas de transporte para los viajeros afectados. La compañía anunció que los servicios especiales por vía convencional supondrían un incremento aproximado de una hora y media en los tiempos de desplazamiento y que trabajaría en un plan alternativo mientras persistiera la suspensión del tráfico de alta velocidad.

La investigación trata de esclarecer las causas

Paralelamente a las labores de asistencia, las autoridades han iniciado las investigaciones para determinar cómo se produjo la colisión y qué circunstancias pudieron contribuir al accidente. La información conocida este jueves apunta a una incidencia previa en el sistema de señalización y a las decisiones adoptadas desde el centro de control ferroviario, aunque las causas definitivas y las posibles responsabilidades deberán establecerse a partir de las investigaciones técnica y judicial. Los registros de circulación, las comunicaciones entre los trenes y el centro de control, así como las cajas negras de los convoyes, resultarán fundamentales para reconstruir lo ocurrido.

Mientras avanzan las pesquisas, la prioridad continúa siendo atender a los heridos, identificar a las víctimas y ofrecer información a las familias que siguen esperando noticias. Entre ellas se encuentra la de José Ángel Sanemeterio, cuya situación ha movilizado a la Hermandad del Museo y a quienes han recibido su llamamiento.

La corporación sevillana ha reiterado que permanecerá pendiente de cualquier novedad y tendrá presente a su hermano en sus plegarias, al tiempo que solicita la colaboración de quienes puedan aportar información que ayude a contactar con sus familiares. Su mensaje se suma a las numerosas muestras de solidaridad surgidas tras una tragedia que ha golpeado a decenas de familias y mantiene en vilo a quienes todavía aguardan respuestas.