La Hermandad del Resucitado ha fijado ya la fecha en la que dará a conocer el conjunto de actos conmemorativos del 75.º aniversario de la bendición de su titular mariana. La presentación oficial del programa tendrá lugar el 9 de abril, coincidiendo con el primer día del triduo en honor de Nuestro Señor Resucitado, momento elegido para iniciar de manera solemne una efeméride de especial relevancia para la corporación.
El anuncio se produce tras la celebración de la Junta General de Hermanos, que tuvo lugar el martes 24 de febrero, y en la que la asamblea se reunió en presencia del consiliario, el reverendo don Manuel Montilla Caballero. Durante la sesión fueron sometidas a consideración las cuestiones económicas de la hermandad, quedando aprobadas por unanimidad las cuentas correspondientes al ejercicio de 2025, así como el presupuesto previsto para el año 2026.
Respaldo unánime y proyección de futuro
La aprobación de los asuntos económicos evidenció el respaldo mayoritario de los hermanos al proyecto global de la hermandad, especialmente en lo relativo a la preparación de la conmemoración del aniversario de la bendición de María Santísima Reina de Nuestra Alegría. Desde la corporación se trasladó un mensaje explícito de agradecimiento por la confianza depositada en una iniciativa que pretende conjugar memoria histórica, culto y proyección devocional.
La fecha del 9 de abril marcará, por tanto, el punto de partida visible de la celebración, al desvelarse públicamente el programa de actos diseñado para esta efeméride, que se integrará en el contexto litúrgico del triduo pascual dedicado al Señor Resucitado.
Origen y significado de la imagen mariana
La imagen de María Santísima Reina de Nuestra Alegría fue encargada en el año 1951 al escultor e imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, natural de Bujalance, en una etapa decisiva para la configuración patrimonial de la hermandad. La talla llegó a la corporación ese mismo año, bajo el mandato como hermano mayor de Antonio Hidalgo Carmona, y supuso una renovación profunda de la iconografía mariana de la institución.
El autor contaba ya entonces con una trayectoria ampliamente reconocida, fruto de la realización de diversas imágenes devocionales en Córdoba capital durante las décadas precedentes, lo que avalaba la solvencia artística del encargo.
De una imagen histórica a una advocación pascual
La nueva talla vino a sustituir a una imagen anterior, datada en el siglo XVIII y de autor desconocido, que había procesionado en los primeros años del siglo pasado. Aquella antigua imagen, tras quedar durante años en el olvido, fue localizada en el campanario de la iglesia de Santa Marina de Aguas Santas y recibió posteriormente una intervención básica de conservación a cargo del imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo.
La imagen actual fue concebida desde su origen con una intención iconográfica singular, alejada del modelo doloroso habitual. Bendecida bajo la advocación de Nuestra Señora de la Alegría, debía reflejar en su rostro una expresión gozosa, serena y luminosa, sin lágrimas, como manifestación directa del triunfo de la Resurrección de su Hijo.
Rasgos artísticos y valor devocional
La talla, de 1,55 metros de altura, responde a la tipología de candelero para vestir, estando tallados únicamente el rostro y las manos. Sus rasgos formales se ajustan de manera fiel al estilo de Juan Martínez Cerrillo: rostro juvenil, facciones suaves y delicadas, labios pequeños y carnosos, óvalo facial definido, barbilla redondeada con hoyuelo, cejas levemente arqueadas, nariz afilada y mirada baja.
El conjunto transmite una expresión de alegría contenida y profunda, que ha llevado a considerarla uno de los semblantes marianos más reconocibles y definidos de la Semana Santa cordobesa, capaz de comunicar a los fieles el gozo del triunfo de la vida sobre la muerte.
Intervenciones y ubicación actual
A lo largo de su historia, la imagen ha sido objeto de diversas intervenciones de conservación, entre ellas una realizada por su propio autor, quien restauró la policromía y ejecutó un nuevo candelero. Posteriormente, fue intervenida por Juan Manuel Miñarro López en 1993 y de nuevo por Antonio Bernal Redondo en 1999, siempre con criterios de preservación y respeto a la obra original.
En la actualidad, María Santísima Reina de Nuestra Alegría preside, junto a la imagen de Nuestro Señor Resucitado, la capilla situada en la cabecera de la nave del Evangelio de la iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, acompañada por la imagen del Ángel Anunciador.
Una conmemoración que arranca en Pascua
Con la convocatoria de los hermanos a celebrar la Pascua de Resurrección, la hermandad enmarca el aniversario dentro del tiempo litúrgico que da pleno sentido a la advocación de la Alegría. La presentación del programa el próximo 9 de abril se perfila así como el primer hito visible de un aniversario que aspira a ser vivido como acción de gracias, memoria agradecida y reafirmación de la identidad devocional de la corporación.





