La Hermandad del Rocío de la Macarena ha llevado a cabo en la jornada de ayer una cuidada labor de conservación y embellecimiento de su Bendito Simpecado, tras la reciente finalización de la Romería 2025. Estos trabajos, habituales tras el regreso de la peregrinación al Rocío, reflejan el esmero y la responsabilidad con que la corporación macarena custodia su patrimonio devocional.
Las tareas de conservación, centradas en la limpieza y protección del Simpecado, han consistido en un minucioso aspirado del polvo acumulado durante el camino, devolviendo así a la insignia su prestancia habitual sin comprometer su integridad artística. Esta intervención ha sido realizada por el hermano Darío Ojeda, especialista en conservación y restauración de bienes artísticos, cuya experiencia y profesionalidad han sido fundamentales para garantizar una actuación respetuosa y adecuada a la naturaleza de esta pieza de profunda carga simbólica.
Junto a estas labores, la Hermandad ha procedido al cambio de terno de la Santísima Virgen del Simpecado, que se presenta ahora ataviada con un elegante conjunto confeccionado por el hermano Alfonso Aguilar. El nuevo atuendo, ejecutado en terciopelo verde oliva, destaca por estar enriquecido artesanalmente con la técnica del bolillo de oro, elaborado a mano, lo que añade un valor artístico y simbólico a la vestimenta de la Virgen.
Completa el aderezo un delicado broche de oro, regalo de Aurora Torres, Camarera de Honor de la Hermandad, cuyo gesto devocional queda así unido al ajuar de la Santísima Virgen. Esta donación, cargada de afecto y veneración, se suma al tesoro inmaterial que la Hermandad conserva con tanto celo.
Con estas actuaciones, la Hermandad del Rocío de la Macarena continúa mostrando su compromiso con la conservación patrimonial y el culto digno a su Simpecado, en el que se funden arte, fe y memoria colectiva.





