La Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte ha dado a conocer el ambicioso proyecto “Ofrenda flamenca a la Virgen del Rocío”, una obra concebida, escrita, coordinada y dirigida por el investigador almonteño José Miguel Díaz Báñez, tras un prolongado e intenso trabajo de más de un año y medio. Tal y como ha precisado la Hermandad Matriz en una nota de prensa remitida a Gente de Paz, la iniciativa ha sido presentada coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial del Flamenco, el pasado 16 de noviembre, con el propósito de rendir tributo a un arte que constituye uno de los pilares expresivos más profundos de la identidad andaluza.
El flamenco como llave espiritual y lenguaje de oración
El proyecto se erige como un homenaje al flamenco en su dimensión más esencial y trascendente. No se limita a reconocerlo como género musical señero de Andalucía y valorado internacionalmente, sino que subraya su condición de expresión espiritual, capaz de convertirse en vehículo de plegaria. La Hermandad Matriz enfatiza que el flamenco, lejos de ser un mero acompañamiento festivo, está profundamente entretejido con la vida religiosa de innumerables pueblos andaluces. En El Rocío, esta simbiosis alcanza una intensidad especial: allí el cante y la devoción se funden en una sola voz que eleva al cielo la pasión del pueblo almonteño.
Desde esta perspectiva, “Ofrenda flamenca” propone utilizar el flamenco como rito devocional, como un rezo cantado que sirve de instrumento para exteriorizar el amor filial a la Santísima Virgen del Rocío. La obra reivindica la capacidad del arte jondo para expresar lo inefable, convirtiéndolo en un cauce privilegiado para la religiosidad popular y para las vivencias espirituales que definen el universo rociero.
Una obra configurada por diez composiciones inéditas
La propuesta artística se articula en torno a diez temas inéditos, cada uno adscrito a un palo distinto del arte jondo y ejecutado exclusivamente por intérpretes de Almonte, cuyas voces y estilos reflejan la profundidad emocional y la ancestral devoción del pueblo hacia su Patrona.
En esta nómina de artistas destacan las voces de Alejandra Almendro, José M.ª Cáceres, Macarena de la Torre, Manuela Lagaño, Manuela Cordero, Rocío Belén, Rocío Espinosa, Rafael Medina, Curro Martín y Rafael de Manuela, todos ellos representantes de una tradición musical que hunde sus raíces en la memoria colectiva de Almonte.
El apartado instrumental corre a cargo de los guitarristas Andrés Capea, Juan José Camacho e Íñigo Espina, quienes aportan un soporte sonoro lleno de matices y sensibilidad. Los arreglos han sido elaborados por Manuel de la Torre, mientras que el proceso de grabación se ha desarrollado en el estudio de Miguel Ángel Iglesias “Mae”, garantizando un resultado de cuidada factura técnica y emocional.
La Hermandad Matriz subraya que esta obra constituye una primicia devocional sin precedentes, en la que se enlazan el flamenco tradicional y la espiritualidad mariana en una síntesis estética que busca conmover y elevar el espíritu.
Un estreno vinculado al calendario más íntimo del rocierismo
El estreno oficial de la obra está previsto para el 10 de abril de 2026, en el Teatro Salvador Távora, un marco especialmente significativo por su proximidad a la Romería y al Traslado de la Virgen a Almonte, hitos que orientan la vida devocional del municipio. La Hermandad Matriz destaca que la obra nace con la aspiración de reforzar los vínculos espirituales de la comunidad rociera, honrar la memoria de quienes transmitieron este legado y asegurar su continuidad en las generaciones futuras.
La imagen visual: símbolo estético de una devoción
La dimensión iconográfica del proyecto ha sido confiada al artista pacense José Tomás Pérez Indiano, colaborador habitual de la Hermandad Matriz y autor del cartel anunciador del Traslado de 2026. Su trabajo pretende encapsular, en una sola imagen, la esencia simbólica de esta ofrenda flamenca, interpretando visualmente la unión entre arte y fe que caracteriza la propuesta.
Según indicó el Departamento de Comunicación de la Hermandad Matriz en su comunicación remitida a este medio, esta creación aspira a convertirse en un referente artístico y devocional, capaz de proyectar la espiritualidad rociera a través de una obra que une tradición, creatividad y fervor mariano en un testimonio profundamente sentido.





