Jaén

La Hermandad Piedad y Estrella de Jaén denuncia el robo del Cristo de los Tres Huevos

La Hermandad Piedad y Estrella de Jaén ha interpuesto una denuncia en la Comisaría de la Policía Nacional de Jaén para alertar del robo del Cristo de Burgos, conocido popularmente como Cristo de los Tres Huevos. En la tarde de ayer, 8 de agosto, detectamos que la hornacina ubicada en la Plaza de la Purísima Concepción había sido fruto de un acto vandálico. La parte superior de la misma se encontraba en el interior de la cristalera donde se echaba en falta la imagen del Crucificado que había sido arrancada de la cruz de madera sobre la que aparecen pintados los tres huevos que le confieren su sobrenombre.

Ante la gravedad de este atentado a una pieza de gran valor devocional en el barrio de la Alcantarilla, la Hermandad Piedad y Estrella ha puesto en manos de la Policía este suceso con el deseo de que más pronto que tarde pueda recuperarse la Imagen del Señor y pueda ser repuesto en su hornacina. No obstante, el compromiso de nuestra hermandad como custodios de esta hornacina, es el de volver a entronizar en la misma una imagen de Cristo Crucificado si no se encontrara la original para que no se pierda una pequeña parte de la historia de nuestra ciudad y de nuestro barrio.

Cabe recordar que la Hermandad Piedad y Estrella, junto al Ayuntamiento de Jaén y a la vecina Aurora de Dios, recuperamos esta hornacina dedicada al Cristo de Burgos en 2013 después de que el inmueble donde se encontraba en la calle García Requena, fuese demolido en 2011. Entonces, el historiador Manuel López Pérez realizó un informe sobre los valores históricos, artísticos y tradicionales de esta hornacina en el que se apuntaba su existencia desde el siglo XVIII en la rinconada que formaba la calle Recogidas con la de Molino Alcantarilla.

«La hornacina tenía ciertas pretensiones artísticas y en el siglo XIX, a raíz de las epidemias de cólera, gozó de especial devoción en todo el barrio, siendo muy común que en las anochecidas acudieran a ella, en cumplimiento de promesa, mujeres descalzas para ofrecer al Cristo velas o rezarle una novena. También fue habitual el celebrar ante ella animadas verbenas veraniegas. El conjunto fue remodelado en 1965. Luego en 1990, al procederse a la nueva alineación de la calle para enlazarla con la Avenida de los Escuderos (Senda de los huertos), se demolió la casa donde de encontraba la hornacina, que de nuevo volvió a abrirse para perpetuar la tradición sobre la que se conocía como fachada de la Casa del Señor».