El trabajo ha sido realizado por el escultor y restaurador Rafael Sánchez García
La Hermandad Salesiana de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén de Montilla presentó el pasado sábado, tras la homilía en la iglesia-santuario de María Auxiliadora, el resultado de un minucioso proceso de restauración que ha permitido recuperar la belleza y los detalles originales de su imagen titular. El trabajo, realizado por el escultor y restaurador Rafael Sánchez García, devolvió a la obra su policromía original tras décadas de suciedad acumulada y pequeñas alteraciones.
Un proceso de recuperación minucioso
La intervención, que se extendió durante tres meses, contó con el respaldo institucional de la Diputación de Córdoba, dentro de su programa de ayudas a la conservación del patrimonio artístico. La supervisión técnica estuvo a cargo de Marina Ruiz Gutierrez, titulada en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, garantizando la integridad de la imagen en cada fase del trabajo.
El proceso de restauración incluyó limpieza profunda, preconsolidación de la policromía y de fisuras, consolidación de grietas y lagunas, eliminación de manchas y barnices envejecidos, reintegración cromática de las pérdidas de color y protección final de la obra. Según explicó Rafael Sánchez, “la limpieza se ha realizado centímetro a centímetro y solo esa fase ha llevado aproximadamente un mes”, recuperando detalles que habían quedado ocultos, como la cenefa dorada del manto, y eliminando repintes de intervenciones anteriores.
Historia y tradición de la obra
La imagen, llegada a Montilla en 1945, fue elaborada en los talleres de Arte Religioso de Olot, con el apoyo del salesiano Rafael Infante de Cos. Su primera Junta de Gobierno, conocida como la de “Los 12 Apóstoles”, estaba compuesta por José Baena Aguayo, Enrique Garramiola Prieto, Arturo Hidalgo Trillo, Manuel Márquez Castellano, Antonio Repiso Hidalgo, Carlos Velasco Zorzano, Francisco García Márquez, Antonio Garrido Jiménez, Francisco Márquez Arjona, Antonio Ramírez Pino, Francisco Toro Luque y José Vázquez Fernández. Este grupo también era responsable de portar el paso de La Borriquita, acompañado por los alumnos del colegio salesiano con palmas durante los primeros desfiles.
Una celebración de luz y color
Durante la presentación, la hermana mayor, María del Mar Garrido, expresó la satisfacción de la directiva: “Estamos contentísimos con el resultado. La imagen ha ganado muchísimo en luz y en color. Los hermanos que ya la han visto han quedado maravillados”. El acto congregó a miembros de la hermandad y a numerosos devotos, quienes pudieron conocer, mediante diapositivas, cada fase del proceso de restauración.
Concluidos los trabajos, la imagen de La Borriquita queda nuevamente preparada para el culto, a la espera de un nuevo Domingo de Ramos, recorriendo con solemnidad y color las calles de Montilla.


















