En el año 2024 tendrá lugar el L aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Hiniesta Gloriosa. Para ello la Hermandad de la Hiniesta va a realizar un nuevo Baldaquino de plata que será estrenado en los actos extraordinarios que se están programando para su celebración. El taller de orfebrería elegido por la junta de gobierno, con el asesoramiento de la comisión artística de la hermandad es Orfebrería Ramos. Se trata de un taller que, por trayectoria y calidad de sus trabajos, se ha considerado adecuado para abordar un proyecto de esta envergadura. El pasado día 14 de octubre se firmó el contrato de ejecución en la casa de hermandad, con un plazo de 16 meses aproximadamente.
“Esperamos que este proyecto mejore nuestro patrimonio artístico, y sirva para aumentar y dignificar aún más si cabe el culto a nuestra titular Gloriosa. Todos los hermanos que estén interesados en colaborar pueden ponerse en contacto con la mayordomía de la hermandad”, explica la hermandad en el comunicado emitido al efecto. El nuevo baldaquino seguirá un diseño realizado por Javier Sánchez de los Reyes y respeta, en líneas generales, la estética del actual, enriqueciendo algunos de sus elementos y mejorando determinadas cuestiones técnicas.
En el año 1958, se solicitó al papa Pío XII la coronación de la Virgen de la Hiniesta Gloriosa. Que fue concedida en 1959 por el papa Juan XXIII si bien por diversas cuestiones, el acto se aplazó quince años. En 1973, durante la función ofrecida por la hermandad en honor de la Inmaculada Concepción, se proclamó el breve pontificio que concede la coronación de la Virgen de la Hiniesta Gloriosa. Al día siguiente, festividad de la Inmaculada, la imagen salió en procesión por las calles del barrio de San Julián.
Ya en 1974, el cardenal José María Bueno Monreal coronó a la Virgen de la Hiniesta en el trascoro de la catedral el 23 de mayo. Durante la procesión de regreso, en la plaza de San Francisco, el alcalde Juan Fernández Rodríguez y García del Busto, padrino de la coronación, consagró la ciudad a la Virgen de la Hiniesta, renovando el voto de 1649 y le ofrenda el bastón de alcaldesa de Sevilla.





