La Hiniesta traslada a sus Titulares a Santa Isabel este jueves, por el cierre de San Julián

La Hermandad de la Hiniesta ha activado un plan extraordinario para garantizar la continuidad de su vida cultual, tras confirmarse el cierre de la parroquia de San Julián, su sede canónica, como consecuencia del deterioro estructural del templo y la necesidad de acometer obras de rehabilitación. Esta circunstancia ha obligado a la corporación a redefinir de forma inmediata tanto la ubicación de sus Sagrados Titulares como el desarrollo de los cultos previstos para las próximas semanas.

En este contexto, la hermandad ha anunciado el traslado público de sus Titulares mañana jueves, a las 21:00 horas, hacia la Iglesia Conventual de Santa Isabel, que se convertirá en sede provisional para la celebración de los próximos actos internos. El desplazamiento se realizará en forma de cortejo devocional, precedido por las andas de la Santísima Virgen del Rosario, siguiendo el itinerario compuesto por Moravia, Pasaje Mallol, Santa Paula y Plaza de Santa Isabel.

El cierre de San Julián, origen de la decisión

La clausura del templo de San Julián responde a criterios de seguridad, derivados del estado de conservación del edificio y del riesgo de desprendimientos detectado tras diversas inspecciones. La medida, adoptada por la autoridad eclesiástica, implica el cese de la actividad cultual en el recinto a partir de los primeros días de marzo y ha precipitado la necesidad de buscar espacios alternativos para el normal desenvolvimiento de la hermandad.

Ante esta situación, la Hiniesta ha optado por una solución escalonada, que permite mantener sus cultos sin interrupción y adaptarse a las exigencias del calendario litúrgico y cofrade, especialmente en el umbral de la Cuaresma y la Semana Santa.

El Septenario Doloroso, en nuevo emplazamiento

El primer efecto directo del traslado será la celebración del Septenario Doloroso en honor de María Santísima de la Hiniesta, que dará comienzo el domingo 1 de marzo en la iglesia conventual de Santa Isabel. Este templo acogerá así uno de los cultos más relevantes de la corporación, ofreciendo un marco estable mientras se prolonguen las obras en San Julián.

La hermandad subraya con esta decisión su voluntad de preservar la centralidad del culto, adaptándose a un espacio distinto al habitual, pero sin alterar el sentido espiritual ni el contenido litúrgico de los actos programados.

Mirando al Domingo de Ramos

La reorganización no se limita al periodo de cultos internos, ya que el cierre de San Julián también condiciona la próxima estación de penitencia. Una vez finalizado el Septenario Doloroso, las imágenes serán trasladadas nuevamente, en fecha aún por concretar, a la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, desde donde la hermandad realizará su salida procesional el Domingo de Ramos.

Este cambio de sede para la estación penitencial se produce igualmente en coordinación con las corporaciones que comparten espacio y calendario, garantizando así la compatibilidad de cultos y actos en un periodo especialmente intenso para la ciudad.

Agradecimientos y coordinación institucional

Desde la hermandad se ha expresado un agradecimiento explícito a la comunidad religiosa de Santa Isabel, por su disponibilidad para acoger temporalmente a los Titulares, así como a las corporaciones implicadas en esta reorganización, destacando el clima de colaboración y entendimiento ante una circunstancia sobrevenida.

La Hiniesta afronta así una etapa de transición marcada por la prudencia y la planificación, en la que el objetivo prioritario es salvaguardar tanto el patrimonio material como la continuidad de la devoción, mientras San Julián permanece cerrado y se desarrollan las actuaciones necesarias para su recuperación.