La Iglesia del Santo Ángel de Sevilla recibió este sábado una visita inesperada, la de la infanta Elena que acudió al templo como una más. Sentada en un banco como los demás fieles que llenaban el aforo del templo en la Misa de 19:00. Una presencia que convirtió el sábado en una jornada de recuerdo para la casa carmelitana del Santo Ángel.
«Algunos se percataron de su presencia, según ha explicado a este medio el prior, Fray Juan Dobado, añadiendo que «venia para cumplir su palabra. Dar las gracias a los frailes por las Bendiciones con el Santísimo desde la terraza durante el confinamiento. A ella se los enviaron y prometió cuando viniera a Sevilla pasarse y saludar a los frailes descalzos».
«Hablamos en la sacristía. Compartimos inquietudes. Se le obsequió con una replica de una firma de Santa Teresa en terracota. Delante de la Capilla del Pilar, Le recordamos que su abuela fue camarera durante muchos años, y le regaló el fajín del Rey Alfonso XIII», ha explicado.






