La insustituible labor social de la Merced

375 personas y 4627 kilos de alimentos. En estas impresionantes cifras se traduce la enorme e insustituible labor que la Hermandad de La Merced ha desarrollado a lo largo del primer trimestre del año 2017. Una labor que materializa una creencia profundamente asumida en el seno de la Corporación de San Antonio de Padua, que se traduce en un compromiso ineludible con aquellos que más lo necesitan.

Una concepción que otorga al desarrollo de la acción social y asistencial un lugar esencial dentro de las prioridades de una hermandad que tiene perfectamente claras cuáles son las facetas fundamentales que han de marcar su esfuerzo cotidiano y que trascienden de aquellos elementos que más brillan entre los titulares más habituales de los medios de comunicación, frecuentemente mucho más preocupados por aspectos accesorios que poco tienen que ver con la verdadera esencia y el auténtico significado de la palabra hermandad.

Porque nacieron las hermandades precisamente orientadas a que la Caridad fuese una de sus señas de identidad, muchas de ellas conservan en su lucha diaria este objetivo de intentar ayudar en la medida de sus posibilidades a paliar las carencias de la sociedad que nos rodea. 

Esta labor impagable también forma parte de las cofradías. Probablemente sea la faceta menos llamativa, la que menos titulares en los medios de comunicación ocupan, pero con total seguridad es la más importante porque todo lo demás carecería de sentido si no existiese esta permanente vocación de ayuda al prójimo que hermandades como la Merced evidencian con hechos y no con palabras vacías. Una vocación que una vez más ha de merecer el aplauso unánime de todo el Universo Cofrade.