Un total de 81 entidades se beneficiarán de la nueva convocatoria de ayudas impulsada por la Junta de Andalucía para la conservación y restauración de bienes muebles del patrimonio cultural de carácter religioso, un programa que moviliza 2,2 millones de euros y que consolida una línea de apoyo considerada ya estratégica dentro de las políticas culturales de la comunidad autónoma.
La resolución de estas subvenciones, de la que ha tomado conocimiento el Consejo de Gobierno, corresponde al ejercicio 2025 y da continuidad a los incentivos promovidos con idéntico objetivo en los años 2020 y 2021. Con esta decisión, el Ejecutivo autonómico reafirma su compromiso con la preservación del patrimonio sacro, uno de los pilares históricos, artísticos y devocionales del acervo cultural andaluz.
Un programa orientado a la conservación integral del patrimonio mueble
El objeto de estas ayudas, dotadas globalmente con 2,2 millones de euros, es impulsar la redacción y ejecución de intervenciones de conservación-restauración sobre bienes muebles del patrimonio cultural andaluz que, por su naturaleza, hayan sido creados, estén destinados o se vinculen a un uso religioso, ya sea cultual, litúrgico, devocional o procesional, y que se encuentren bajo la custodia de entidades religiosas en Andalucía.
Se trata, por tanto, de una convocatoria diseñada para actuar sobre piezas de alto valor histórico, artístico y simbólico, garantizando su transmisión a las generaciones futuras mediante criterios técnicos especializados y plenamente ajustados a la normativa patrimonial vigente.
Hermandades, parroquias y órdenes religiosas entre los beneficiarios
En esta edición, 81 entidades han resultado beneficiarias directas de las ayudas. Entre ellas se encuentran 28 hermandades y cofradías, 38 parroquias e iglesias, 11 órdenes religiosas, además de una diócesis, un consejo pastoral, un hospital y una fundación, lo que evidencia el amplio alcance institucional y territorial de la convocatoria.
Gracias a esta financiación se intervendrá sobre un conjunto diverso de bienes patrimoniales, que incluye 34 esculturas, 31 retablos, seis conjuntos textiles, seis pinturas, un conjunto de orfebrería y tres fondos documentales, abarcando así una panorámica completa del arte sacro andaluz. A estas entidades se suman, además, 13 beneficiarias suplentes, que podrían incorporarse en función de la evolución del procedimiento.
Impacto directo en el empleo cultural especializado
Las actuaciones subvencionadas llevan aparejado un impacto significativo en el empleo, con la creación directa de 182 puestos de trabajo vinculados a sectores altamente especializados del ámbito del patrimonio cultural. De este total, 97 corresponden a conservadores-restauradores, mientras que 59 se distribuyen entre historiadores y antropólogos, además de la participación de otros perfiles profesionales como arquitectos, fotógrafos o artesanos, imprescindibles en este tipo de intervenciones integrales.
Este efecto multiplicador convierte a la convocatoria no solo en una herramienta de conservación patrimonial, sino también en un instrumento de dinamización económica y profesional dentro del sector cultural.
Bases actualizadas y mayor cobertura económica
De cara a esta convocatoria, la Junta de Andalucía procedió a actualizar las bases reguladoras, incorporando mejoras derivadas de la experiencia acumulada en ediciones anteriores. Entre las principales novedades destaca el incremento del importe máximo subvencionable hasta los 40.000 euros, permitiendo en determinados casos financiar la totalidad de la intervención.
Asimismo, se han actualizado los perfiles de la persona responsable técnica de los trabajos, adaptándolos a las nuevas titulaciones, y se han introducido ajustes en los criterios de valoración, con el objetivo de reforzar la calidad técnica y la adecuación de los proyectos presentados.
Una línea pionera con amplio recorrido
El respaldo a la restauración y conservación del arte sacro constituye una línea pionera de ayudas impulsada por la Junta de Andalucía, orientada al estudio, preservación y salvaguarda de unos bienes que atesoran valores culturales, históricos y artísticos de primer orden. En la primera convocatoria resultaron beneficiarias 88 entidades, mientras que en la segunda lo fueron 98, destinándose entre ambas un total de 3.277.391,43 euros.
Con esta nueva resolución, la administración autonómica consolida una política cultural que reconoce el papel esencial del patrimonio religioso en la identidad andaluza y apuesta por su conservación desde el rigor técnico, la sostenibilidad y el interés general.





