La ley de Memoria Histórica propicia que la Virgen del Silencio tenga una calle en Sevilla

La asociación de fieles de San Francisco Javier y María Santísima del Silencio ha anunciado a través de sus medios oficiales de comunicación que la calle Brunete ha pasado a denominarse Virgen del Silencio. También, en el distrito este de la ciudad, la calle Belchite pasa a denominarse Familia Gallego. Se presentaron más de doscientas firmas, contando con el beneplácito de Adela Castaño, delegada del distrito.

Esta asociación cuenta con poco más de 150 de fieles y entre sus integrantes se encuentra el párroco Francisco Morales Mamely uno de los grandes artífices de su desarrollo. La asociación rinde culto a María Santísima del Silencio, obra realizada por el escultor Juan Manuel Montaño en 2014, pero bendecida el 25 de marzo del año siguiente en la capilla de San Francisco Javier y Virgen del Camino, adscrita a la iglesia del Inmaculado Corazón de María. La Virgen procesionó por primera vez en mayo de este año. Otra de las imágenes a la que rinden culto es la de San Francisco Javier, imagen realizada por Diego Roldán durante la primera mitad del siglo XVIII.

No solamente estas calles cambian su denominación. La calle García Morato se llamará a partir de ahora Maestranza aérea, mientras que la que daba nombre a Bermúdez de Castro lo hará ahora bajo la denominación Aeródromo de Tablada.