El Ayuntamiento de la ciudad de Sevilla, liderado por Juan Espadas, ha aprobado en la jornada de hoy, 27 de diciembre, durante la celebración del pleno ordinario, la moción del grupo socialista para impulsar el proyecto de restauración y divulgación de los restos arqueológicos hallados durante la construcción de la nueva casa-hermandad de la Hiniesta.
El descubrimiento de estos yacimientos obligaron a la modificación del proyecto original de construcción, ampliándose los espacios a una nueva planta sótano donde poder almacenar los enseres de la cofradías y exponer los restos arqueológicos. Los ejemplares más antiguos se remontan al siglo VI, si bien la etapa más interesante es la del periodo islámico (siglos VIII–XIII), pudiéndose dividir a su vez entre la época clásica islámica y la época almohade.
Del primer periodo aparece una cisterna policromada en almagra roja, fechable hacia el siglo IX, que formaba parte de unos jardines. Pero el hallazgo principal es la fuente que surtía y el mural pintado que posee, constituyendo una estructura de 4,20 metros de largo por 95 centímetros de alto, con motivos decorativos geométricos y vegetales. La pintura mural, realizada en colores almagra y azul sobre blanco, se compone de lacería geométrica, un trilobulado y una estrella de ocho puntas quedando enmarcado con palmetas y atauriques vegetales. Su fecha de ejecución se estima en el siglo XI, coincidiendo con la etapa de la taifa sevillana abbadí. La alberca que surtía esta fuente está separada de la misma por un grueso muro de restos tardorromanos donde se insertan tuberías de plomo que abastecían a la fuente.

El solar de esta hallazgo único en Sevilla sirvió a partir del siglo XIV de huertos e instalaciones hidráulicas para éstos, cuyos usos perduraron hasta el siglo XVIII, época de la cimentación encontrada de un nuevo edificio. A principios del siglo XIX se construyó la casa de vecinos que se derribó en 1968 para que el solar sirviera de patio de recreo de la Escuela de Formación Profesional Virgen de la Hiniesta. En la actualidad, ese patio ha sido incorporado con una nueva construcción a la casa hermandad.
El Ayuntamiento aportará un beneficio económico para poner en valor y en conocimiento de la ciudad de Sevilla este nuevo tesoro arqueológico. Esta colaboración se materializará a través de un convenio que se desarrollará con la intención de concretar el tipo de intervención y la restauración de los restos. Además, se estudiará la la posibilidad de adecuar el espacio para su visita al público de forma diferenciada al uso de la casa hermandad a petición de la propia hermandad de la Hiniesta, contando para ello con el asesoramiento de la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura y de la Universidad de Sevilla. Además, el inmueble tiene el máximo nivel de protección contemplado en el Ayuntamiento de Sevilla, ‘A protección integral’.
Un equipo técnico, encabezado por la arquitecta Mabel Regidor Jiménez, ha elaborado el anteproyecto de la casa-hermandad de la Hiniesta. Para la restauración de los restos arqueológicos, el documento considera necesarias tres actuaciones: la restauración de la pintura mural almohade, la consolidación del asiento de la alberca almohade y la restauración de las canalizaciones.





